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martes, 25 de julio de 2017

DESDE LA PERTENENCIA A LAS VANGUARDIAS


Textos. Enrique Madeo


 En 1965, tras infatigables gestiones e inmerso en un clima adverso al cual ya estaba adiestrado, Astor Piazzolla logró concretar una de sus ideas más desafiantes: la de incorporar su música a la pluma de Jorge Luis Borges utilizando para ello, como nexo causal, al tango.


 El proyecto no había generado mayores expectativas, ya que si bien por aquellos años, en el universo cultural los dos gozaban de un indiscutido reconocimiento, entre los argentinos, el mismo siempre se había visto cuestionado.


 Borges escribía difícil, Piazzolla no interpretaba tango, y entre calificaciones sin sustento y críticas infundadas, pocos eran los que mantenían expectativas en disfrutar de la unión de dos talentos inconmensurables. Y si bien Borges no era el nombre más apropiado a la hora de pensar en letristas de tango, la dimensión del desafío pudo una vez más con el gran maestro.


 Aquel continuo deseo de acceder a lo inaccesible, aquel íntimo placer de transitar por la vereda de enfrente, aquel obstinado intento de abordar la transgresión, resultaron finalmente factores centrales en aquella decisión.


 Obsesivo en su afán, Piazzolla dedicó íntegras jornadas de trabajo a la creación de una obra que conforme a sus convicciones, debería ser tan rica desde su música como desde sus palabras. Así es que incorporó a Edmundo Rivero y Luis Medina Castro, para que junto a su quinteto pudieran transformar aquel desafío en realidad.


 Las exigentes jornadas de ensayo se fueron acentuando en la medida que la prosa “borgiana” se hilvanaba mágicamente entre los acordes del quinteto y las voces de Luis Medina Castro y Edmundo Rivero, generándose toda una simbiosis entre texto-música-música-texto entre un grupo instrumental que estaba en su momento más explosivo, un cantante con rudeza elegante y sobria que lo hacía diferente y un compositor que pasaba por una suerte de fiebre creativa.


Desbordante de orgullo Piazzola declaró: “Esta grabación ha sido realizada exclusivamente por mi quinteto, lo que equivale a decir que los ruidos que se escuchan han sido logrados sólo con los instrumentos del mismo. El violín produce distintos efectos percusivos golpeando con el anillo sobre la punta de su mango, pizzicatos con glissé, imita a una sirena mediante el glissé sobre las cuerdas, imita a la lija con la punta del arco (comienzo) detrás del puente, y a un tambor con pizzicati sobre la uña entre dos cuerdas. La guitarra eléctrica imita al bongó, a sirenas con efectos de glissé, agrega segundas menores y extraños efectos con las seis cuerdas al aire detrás del puente. El pianista golpea con las palmas de las manos sobre las notas agudas y graves del piano y con el puño las notas más graves. El contrabajista golpea con la palma de la mano la parte trasera del instrumento, efectúa glissé sobre las cuerdas graves y agudas y golpea con el arco sobre las cuatro cuerdas. El bandoneón imita al bongó mediante golpes sobre la caja con el dedo mayor izquierdo. Además presenta sobre un lateral una especie de güiro metálico especialmente dispuesto que se raspa con la uña”.


Desde el comienzo, el clima generado por el quinteto resulta más que apropiado, y sumando la voz de Luis Medina Castro, se escucha la interpretación de “El tango”. Toda una síntesis desbordante de embates piazzollescos y punzantes pinceladas borgianas, lo que genera aún en el oyente más desprevenido, la idea de predecir que el disco a escuchar será como mínimo, atrapante.


 Avalando la predicción, a continuación la guitarra de Oscar López Ruiz da pie a la expresión vocal de Edmundo Rivero en la versión de Jacinto Chiclana imponiendo desde un perfil retratista a una época junto a sus personajes, resaltando valores propios a más de una geografía urbana descripta desde la inconfundible narrativa de Borges.


 El Títere, toda una milonga tangueada, tiene el típico ritmo ligero, jocoso y compadrón, propio de comienzos del siglo XX. En ella el quinteto genera un sobrio despliegue instrumental, mientras que Rivero cantando parece contestarle, jugando desde un diálogo entre lo académico y lo popular.


 En cuanto a El hombre de la Esquina Rosada, su música fue compuesta al amparo de una idea de la coreógrafa Ana Itelman, quien adaptó frases del cuento de Jorge Luis Borges a una partitura para recitante, canto y doce instrumentos.


 Y estas son solo descripciones parciales de un disco que no da tregua al oyente, este queda capturado y, cuando lo termina de escuchar, en su interior el deseo de reincidir aflora.


 Sin embargo, El Tango -como algunas de esas obras de cuya existencia solo se tienen noticias a partir de testimonios- lamentablemente ocupa el lugar del disco perdido de Piazzolla. Por eso, sin temor a exagerar, podemos decir que así como Don Quijote de la Mancha es el libro del cual todos hablan pero muy pocos han leído, El Tango es el disco del que muchos hablan pero muy pocos han escuchado.


 Resulta toda una “injusticia cultural”, pero quienes hemos logrado incorporar a nuestra discoteca el vinilo, o un ejemplar de la escasa remesa de CD oficial, o de la más que acertada publicación de Página 12, atesoramos con orgullo un trabajo brillante, que debió ser popular y que solo ha logrado sobrevivir entre algunos pocos que aún levantamos nuestra voz con la sola intención de que esta obra siga viva y se siga escuchando.


 Ficha Técnica

El Tango fue grabado en Buenos Aires en 1965.
Astor Piazzolla: bandoneón.
Jaime Gocis: piano.
Oscar López Ruiz: guitarra.
Antonio Agri: violín.
Quicho Díaz: contrabajo.

Fuente :Nosotros – El Litoral


domingo, 11 de mayo de 2014

Piazzolla y Borges entrevistados por la RAI, en 1976

Servizio su Ástor Piazzolla trasmesso dalla RAI (Radio Televisione Italiana) nel 1976; comprende interviste a Piazzolla e a Jorge Luis Borges; audio italiano sovrapposto a quello spagnolo.



Fuente : You Tube
https://www.youtube.com/watch?v=YFHNOSKjXcM

sábado, 13 de octubre de 2012

“Borges & Piazzolla en Nueva York”

Uno fue acaso el erudito más grande del siglo XX, uno de los escritores más respetados en el planeta. El otro, un revolucionario del tango, que venció todas las críticas hasta convertirse en uno de los compositores modernos más interpretados y admirados. Genialidad por dos: el mejor y el mejor, en la Capital del mundo. Borges y Piazzolla llegaron otra vez a Nueva York para contar secretos de Buenos Aires.

Se trata de “Borges & Piazzolla en Nueva York”, una serie de actividades organizadas por el Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenoa Aires para difundir los atractivos culturales y turísticos porteños. Las encabeza el ministro Hernán Lombardi, junto a la viuda de Borges, María Kodama, y a Daniel “Pipi” Piazzolla, nieto de Astor, baterista y director de Escalandrum, el sexteto de jazz que reversiona temas del bandoneonista que murió hace 20 años.


Algún atisbo del atractivo del tango en la Gran Manzana ya se pudo anticipar. Mientras los integrantes de la comitiva se sacaban fotos en Times Square junto con la pareja conformada por Viviana Laguzzi y Esteban Domenichini (dos bailarines argentinos de tango que trabajan en Nueva York), cientos de turistas de todo el mundo aprovechaban para filmar y sacar sus propias imágenes.

La primera de las actividades oficiales fue la apertura de la muestra “El Atlas de Borges”, una selección de las fotos que María Kodama tomó en sus viajes con el escritor. La inauguraron el jueves en el Instituto Cervantes, donde seguirá hasta el 18 con entrada gratuita.

La muestra ya recorrió más de 20 ciudades, y no parece casual que finalmente haya llegado hasta aquí: “Borges adoraba Nueva York, era la ciudad a la que le había cantado Walt Whitman, el poeta al que él tanto admiraba”, explicó Kodama. En la exhibición se pueden ver varias fotos muy particulares, por ejemplo una en la que un Borges ya mayor está a punto de comenzar una viaje en globo en el valle de Napa, en California, y otra en la que al escritor se lo ve con una careta de lobo, en una fiesta de Halloween.

La segunda actividad fue en la America’s Society, una fundación que se encarga de difundir en EE.UU. la cultura latinoamericana. Tras la presentación de la pareja de tango, en la elegante sede de Park Avenue, propiedad de la familia Rockefeller, hubo una conferencia ante unas 80 personas. Kodama, Pipi Piazzolla y Lombardi expusieron sobre la importancia de ambos artistas para Buenos Aires y su legado en la actualidad. “Borges y Piazzolla tienen muchos signos en común. Fueron consecuencia y causa de lo que hoy es Buenos Aires, a la que es imposible pensar sin la influencia de ambos artistas”, aseguró el ministro, quien le contó a la audiencia que el tango es desde 2009 Patrimonio Intangible de la Humanidad, declarado por la UNESCO, y enumeró las diferentes actividades que el Gobierno porteño lleva adelante para difundir la cultura tanguera, desde la organización del Festival y Mundial de Tango cada agosto hasta la preservación de partituras originales.

“En mayo toqué en Rusia, donde Libertang o es más famoso que el ‘arroz con leche’. Y en Austria me encontré en la calle con chicos carenciados tocando temas de mi abuelo con el acordeón para juntar monedas. Estoy emocionado, es mágico estar en Nueva York, donde mi abuelo se crió y vivió”, comento Pipi Piazzolla. Para cerrar, Escalandrum tocó los temas Lunfardo y el clásico Adiós Nonino .

Pero el plato fuerte musical llegó anoche, cuando Escalandrum presentó en el Birdland, el mítico club de jazz de la calle 44, el espectáculo “Piazzolla plays Piazzolla”. Un dato más para dar fe de la relevancia internacional del genial Astor: la banda tuvo como invitados al clarinetista cubano Paquito D’Rivera y la cantante alemana Ute Lemper.

Fuente : Tres Lineas
Pablo Novillo.


 
El genio literario de Borges se encuentra con el genio de la música de Piazzolla

Homenaje en Lecce – Italia

Salentango-Lecce (Associazione Culturale di Tango Argentino), in collaborazione con il Comune di Lecce - Assessorato alla Cultura, organizzano "Autunno Portegno", un omaggio ad Astor Piazzolla nel ventesimo anno dalla sua scomparsa, una rassegna con concerti, incontri, seminari.


La rassegna è organizzata con il Patrocinio Istituzionale dell'Ambasciata Argentina in Italia, della Fondazione Astor Piazzolla Buenos Aires e della Fondazione ICO Tito Schipa Lecce.

Borges – Piazzolla

L’incontro tra Jorge Luis Borges e Astor Piazzolla avviene negli Anni Sessanta, come compimento naturale ed inevitabile di due percorsi, iniziati in tempi e modalità diversi, sotto la comune insegna di quel sortilegio chiamato tango, che Borges considerava la realizzazione argentina che meglio ha divulgato il nome del suo paese nel mondo.

Nel 1930, pubblicando Evaristo Carriego, Borges fa opera di sistemazione storica del tango, ne individua l’origine, le tematiche e l’ideologia e si riconosce pienamente in esso, arrivando a scrivere: “Forse la missione del tango è propria questa: dare agli argentini la certezza di essere stati valorosi, di avere adempiuto ai loro obblighi di coraggio e di onore”. A quella data, Borges ha 31 anni; Piazzolla solo 9: bisogna solo aspettare che il tempo porti a compimento quello che il destino sembra aver stabilito. Tempo e destino: due degli elementi tematici essenziali di tutta l’opera di Borges che confluiranno predominanti nella raccolta “Per le sei corde”, pubblicata nel 1965, e nel poemetto Il tango, contenuto nella raccolta “L’altro, lo stesso” dell’anno prima. In quegli anni anche Piazzolla ormai è maturo: ha già composto e pubblicato e può cimentarsi coi testi del più noto poeta. Arduo per un musicista dover sostenere, nel rapporto testo/musica, il compito nettamente più importante, se questo è il giudizio che Borges ha dei due elementi: “Io direi che il tango e la milonga esprimono in maniera diretta qualcosa che i poeti, molte volte, hanno voluto fare con le parole: la convinzione che combattere può essere una festa (….) senza mondo senza un tesoro comune di memorie evocabili attraverso il linguaggio non ci sarebbe certamente letteratura, ma la musica prescinde il mondo, potrebbe esistere la musica e non il mondo. La musica è volontà è passione; il tango antico, in quanto musica, suole trasmettere in maniera diretta questa bellicosa allegria”. Come dice Piazzolla: “la responsabilità è stata grande, però maggiore il compenso nello sperimentare che un poeta della sua importanza si è sentito identificato con tutti i miei temi” al punto da iniziare una collaborazione che ha portato il musicista a depositare le sue note sui versi preesistenti di Borges; anzi a comporre le musiche “obbedendo e rispettando” il contenuto delle liriche. Questo è possibile perché il legame tra i due è istintivo e inscindibile, quasi che non si riesca ad ascoltare o leggere l’uno senza che l’immaginazione lo completi con l’altro. Come se un ordito misterioso faccia sì che le loro produzioni possano mescolarsi infallibilmente quasi all’infinito.

** Quando il genio letterario di Borges incontra il genio musicale di Piazzola, nasce un’autentica complicità artistica dove la prorompente energia vitale della musica “si specchia” nella poesia.

Secondo Borges, il poeta ed il musicista condividono il linguaggio delle emozioni: un linguaggio che cattura l’istante inafferrabile ciò che il mondo cancella e fa rinascere.

Borges e Piazzola hanno creato capolavori appassionati, sulla sfondo di una misteriosa Buenos Aires, dai subborghi maleodoranti, dove il sogno di una vita migliore che possa sciogliere l’incubo del presente si esprime attraverso il Tango. Cosa sia veramente il tango, Borges ce lo spiega lui sesso in diversi modi “un incontro d’amore e sfida, alla morte”, “una ventata, una follia che sfida gli anni frettolosi”.

Questo grande fenomeno culturale e popolare conquistò  Borges al punto che dedicò ad esso un famoso poema “El Tango”, e la raccolta di milonghe “poemas para las seis cordas”.

Nel mondo borgesiano fatto di tempo e di memoria, il Tango è il filo conduttore che prolunga il tempo il passato eroico dell’Argentina (Buenos Aires era figlia di personaggi leggendari).

Borges era solito dire che bisogna dar voce al tango con lo stato d’animo di chi ha appena perso il più grande amore della sua vita, e così conclude: “si può discutere sul tango, ed è quanto facciamo, ma esso racchiude in sé, come tutto ciò che è autentico, un segreto...Si direbbe che senza i crepuscoli e le notti di Buenos Aires non possa nascere un tango, e che in cielo ci attende a noi argentini, l’idea platonica del tango, la sua forma universale, e che questa specie fortunata abbia, per quanto umile, il suo posto nell’universo.

Fuente : Giornale di Puglia


 

miércoles, 18 de julio de 2012


RAI 1976 - Entrevista a Piazzolla y Borges




Fuente : You Tube
http://www.youtube.com/watch?v=YFHNOSKjXcM