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jueves, 31 de enero de 2019

Casilda: Replantaron el histórico eucaliptus que legó Borges y tumbó el temporal


 
Personal de la Municipalidad, con la ayuda del asesor forestal Horacio Di Fulvio, logró parar nuevamente el árbol plantado por el escritor en 1969 y que fue arrancado de la tierra el martes pasado durante una tormenta que castigó fuerte la zona

El tradicional árbol está plantado en el corazón de la Plaza de los Mástiles y pese a que su tronco denotaba un desgaste significativo, pocos imaginaban un final así. Las ráfagas del jueves por la madrugada hicieron que sus raíces cedieran y terminara en el piso, consignó el portal Casilda Plus.

El ejemplar de eucaliptus había sido plantado por el autor de El Aleph, una de las plumas más brillantes que dio el país, quien visitó Casilda en 1969 invitado por el Rotary Club y dejó una huella con esa acción.

Por eso, los miembros del Rotary casildense fuero quienes más lamentaron la mala noticia que dejó la tormenta del martes pasado y también los que pidieron por favor a la ciudadanía no dañar los restos del árbol caído. Es que no faltaron los apurados que quisieron llevarse una rama del histórico ejemplar.

“Debido a la fuerte tormenta de esta madrugada, el eucaliptus que plantara Borges en la plaza de los mástiles ha sido totalmente arrancado desde su raíz. Pedimos por favor a los ciudadanos que NO DAÑEN LOS RESTOS ni que arranquen ramas, ya que desde la municipalidad transplantarán gajos para hacer un retoño. Esperamos respeto por este árbol histórico, para que podamos recuperarlo. Muchas gracias! Club Rotario de Casilda”, escribieron los rotarios en su página de la red social Facebook.

Ahora, una vez vuelto a su estado original, se espera que el singular eucaliptus vuelva a echar raíces sobre el suelo en la Plaza de los Mástiles y continúe siendo un icono de los casildenses.

Fuente: El Faro

miércoles, 23 de enero de 2019

Tristeza y nostalgia: el viento provocó la caída de un mítico árbol que plantó Borges





El ejemplar era un eucalipto medicinal que databa de 1969.

El sur y el centro de la provincia de Santa Fe,  se vieron afectados por fuertes tormentas en la madrugada de este miércoles. Las condiciones climáticas adversas generaron múltiples inconvenientes en varias localidades, entre ellas, la ciudad de Casilda donde se cayó un árbol emblemático de la región.

El eucalipto había sido plantado por el escritor Jorge Luis Borges junto al por entonces intendente de dicha ciudad, Emilio Ardiani, en 1969. El ejemplar cedió por las fuertes ráfagas ocurridas entre las 5 y las 7 de la mañana en dicho lugar.

El hecho causó tristeza y nostalgia en la comunidad, que recordaba en forma permanente la visita del reconocido escritor a la localidad. El árbol había quedado como un símbolo desde esa época.


Fuente: Redacción de Vía Rosario 23/01/2019

LA HISTORIA DE LA VISITA DE JORGE LUIS BORGES A CASILDA




Invitado por el Rotary Club de Casilda

Corría el año 1969...el Dr. EMILIO ARDIANI (padre) fue quien tuvo la brillante idea de invitarlo. Ël mismo visitó a Borges en su casa y al no poder convencerlo de que venga a brindar una disertación a nuestra ciudad, se le ocurrió invitarlo a plantar un árbol. Con esa propuesta, Borges dijo "Sí". (dicen que es uno de los recuerdos que Borges atesoraba con mucho cariño).

Llegó en avión desde Buenos Aires a Fisherton y dos rotarios, Hector Florentino Fueyo y Emilio Ardiani lo trajeron a Casilda. Brindó una conferencia en la Biblioteca. Borges eligió la especie de árbol a plantar, un EUCALIPTUS, porque dijo : "...no podré verlo pero sentiré su aroma...".
GHERARDI E HIJOS fabricó una pala especial (de punta o media caña) dorada que le fue regalada.

Sentimos orgullo, además, porque lo nombramos también SOCIO HONORARIO DEL CLUB ROTARIO DE CASILDA. 

 
Agradecemos a Peta Gherardi por las fotos, y a nuestros amigos del club por los recuerdos que aquí a modo de resumen fueron plasmados.

 

En una de las fotos lo vemos junto al intendente AVELINO LOTTICI descubriendo la placa frente al árbol

Fuente: Rotary Club de Casilda  -  Santa Fe
https://www.facebook.com/pg/RotaryCasilda/posts/

sábado, 22 de diciembre de 2018

El aguaribay de Jorge Luis Borges y su abuela inglesa


 
“Buenos Aires, yo sigo caminando por tus esquinas sin por qué ni cuándo”. Al escribir “New England, 1967” las formas de su sueño habían cambiado. Las Heras y Pueyrredón quedaba atrás en el espacio, en el tiempo y en los recuerdos de Jorge Luis Borges. Allí, desde el quinto piso pudo mirar a los lejos el río y la más cercana  Recoleta con sus elegantes tumbas, abajo  la poblada copa del aguaribay  lo esperaba y  se transmutaba en biblioteca con otras hojas durante largas horas de lecturas. Vivió en aquel edificio junto a sus padres y abuela entre 1929 y 1939, es decir entre sus treinta y cuarenta años.

El aguaribay estaba desde tiempo atrás, desde el otro siglo, cuando la facultad de ingeniería se encontraba aún cerca de la plaza de Mayo. Algunas veces el nombre del árbol le sugería humedales y sonoridades guaraníes, otras, lejanos ecos andinos. El árbol de follaje péndulo, sin duda era habitante natural del norte, plantado en la ciudad lo confortaba y le resultaba una amigable compañía cuando se sumergía en sus lecturas al abrigo de su sombra. Imaginó y soñó con el árbol en su ambiente natural como protección, guarida y alimento de animales silvestres del monte.

Para el zorro el árbol es refugio y nutrientes por sus frutos rojos. El – aguara guazú – “zorro grande” en guaraní, es monumento natural de cuatro provincias: Santa Fe, Chaco, Corrientes y Misiones. El gran zorro del Chaco, habitante de las selvas sudamericanas es mencionado en el Apéndice II de CITES de la Convención de Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre. Etimológicamente aguaribay es el “fruto del zorro”, de aguará: zorro e yva: fruto. El aguará guazú es el zorro más grande de Sudamérica, de patas largas y amblar cadencioso, muy buen caminador.

En el noroeste el nombre del árbol es “molle” no deriva del latín, sino del quechua – molli – significa rojo por sus frutos que semejan el “mullu” un molusco bivalvo de aguas calientes, el “oro rojo” fue sagrado para los Incas. La mayor o menor presencia del molusco indicaba a los sacerdotes y meteorólogos el fenómeno del “Niño” en el Océano Pacífico y la posibilidad de predecir años secos o lluviosos. Las hojas del molle forman parte del ritual en las ofrendas a la pachamama, con su fruto se elabora un tipo de  chicha.

Aguaribay, molle especie nativa americana de Ecuador, Perú, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay, Uruguay y Argentina. Como no evocar al continente desde tan lejos, con su riqueza de paisajes, por su abundante flora y variada fauna y por  su patrimonio cultural, Borges sintió esa presencia que inmortalizó en los versos  “América me espera en cada esquina”.

Rafael R. Sirvén
rrsirven@gmail.com

Su abuela inglesa

Una tarde de invierno, hace cuatro o cinco meses, nos paramos a mirar una inscripción. Hablaba de Borges. Rafa siempre me señalaba el árbol que está en la Plaza de enfrente. Con frío o con calor nos deteníamos a observarlo. ¿Habrá soñado allí en el idioma inglés de la biblioteca de su abuela? La voz de la viuda del Coronel Francisco Borges lo siguió acompañando.

Por Rafa supe que se llama aguaribay. Su follaje, por qué no, conserva ecos del eco de su voz. Me gusta pensar que otro aguaribay en Entre Ríos guarda los sueños de aquella muchacha inglesa que me imagino, como pinta Borges a la otra mujer inglesa del cuento “Historia del Guerrero y de la Cautiva” ( El Aleph, 1949). “…los ojos eran de ese azul desganado que los ingleses llaman gris. El cuerpo era ligero, como de cierva; las manos, fuertes y huesudas.”    

La joven inglesa Fanny Anne Haslam se enamoró del valiente Coronel Francisco Borges. Con él se fue a la frontera. Vivió entre los indios. En el año 1874 su amor moría en batalla.”…Avanza por el campo la blancura
Del caballo y del poncho. La paciente
Muerte acecha en los rifles. Tristemente
Francisco Borges va por la llanura.
…………………………………..
“Alusión a la muerte del coronel Francisco Borges” (El Hacedor, 1960)

Y la mujer quedó sola. Sola para recibir a su hijo. El padre de Borges nació el mismo año de la muerte de su abuelo. Esa mujer salía a caballo por la inmensa llanura. Llevaba una pistola con empuñadura de nácar para defenderse.
Con los años vino a Buenos Aires. Su hijo se casó. Nació el nieto. Seguramente como casi todas las abuelas le empezó a relatar cuentos. No sólo le leía sino que le hablaba en inglés. Una abuela en español, la otra en inglés. Más tarde el escritor supo que se llamaban lenguas.

En el mes de julio de 1929 Fanny se mudó con su hijo y sus nietos a la calle Pueyrredón casi esquina Las Heras. Frente a la entrada había un corralón municipal. Allí, el aguaribay. De esa valiente y culta mujer Borges conoció el inglés y la literatura. Fanny le decía de memoria versículos enteros de la Biblia.  
Vuelvo a los versos que están en la puerta de la casa de Pueyrredón, frente al aguaribay: “New England, 1967.
Regresa la abuela cuando dice:”….Un rumor de Biblia y guerra.”
                                                      
Ana María Cabrera
felicitasguerrero@yahoo.com.ar
Facebook: Felicitas Guerrero


Fuente: De árboles y letras