miércoles, 29 de septiembre de 2010

Borges y Angelus Silesius



Por Carlos García

El Borges anciano recordará con agradecimiento su comercio con la obra del poeta religioso alemán Angelus Silesius (pseudónimo de Johannes Scheffler, 1624-1677), doctor en filosofía y medicina, adepto del mismo grupo religioso que los místicos Abraham von Franckenberg y Daniel von Czepko (Borges citará en su «Nueva refutación del tiempo» la obra principal de éste, las Sexcenta).




La obra por la cual se conoce a Angelus Silesius lleva por título Cherubinischer Wandersmann oder Geist-Reiche Sinn- und Schluß-Reime zur Göttlichen beschauligkeit anleitende, y podría traducirse por El peregrino querubínico o Rimas espirituales, gnómicas y epigramáticas conducentes a la contemplación divina. La primera edición apareció en 1657; la de 1675, que Borges cita, agregó el sexto libro.




Un breve repaso mostrará la asidua presencia de Silesius en la obra y el pensamiento de Borges.

En «Otro poema de los dones» (El otro, el mismo; OC 1974: 936, v. 12) Borges agradece «las místicas monedas de Angel Silesio».

En «Al idioma alemán» (El oro de los tigres; OC 1974: 1116, vv. 14-16) corrige una omisión:

Mis noches están llenas de Virgilio,
Dije una vez; también pude haber dicho
De Hölderlin y de Angelus Silesius.

En Historia de la noche lo mencionará en «G. A. Bürger» (OC III:191) y en «The things I am» (OC III: 196).

En «La flor de Coleridge» (Otras inquisiciones; OC 1974: 641) anota:

Al promediar el siglo XVII, el epigramatista del panteísmo Angelus Silesius dijo que todos los bienaventurados son uno (Cherubinischer Wandersmann, V, 7) y que todo cristiano debe ser Cristo (op. cit., V, 9).

En efecto, Silesio había escrito (esta y las demás traducciones del antiguo alemán son mías):

V 7. Alle Heiligen sind ein Heiliger.
Die Heilgen alle sind ein Heiliger allein:
Weil sie ein Hertz / Geist / Sinn / in einem Leibe seyn.

V 7. Todos los santos son un santo.
Los santos son todos un solo santo.
Porque son un corazón, espíritu, intención en un cuerpo.

V 9. Es muß ein jeder Christus seyn.
Der wahre GOttes Sohn ist Christus nur allein:
Doch muß ein jeder Christ derselbe Christus seyn.

V 9. Cada uno debe ser Cristo
El único verdadero Hijo de Dios es sólo Cristo
Pero cada cristiano debe ser él mismo Cristo.



Dos motivos procedentes de Silesio recurren, por lo demás, en Borges: el topos de la «rosa sin porqué» y el dístico final del Peregrino querubínico.
En una conferencia titulada «La poesía» (Siete noches; OC III: 266), Borges dirá en 1977:
Voy a concluir con un alto verso del poeta que en el siglo diecisiete tomó el nombre extrañamente poético, real, de Angelus Silesius. Viene a ser el resumen de todo cuanto he dicho esta noche, salvo que yo lo he dicho por medio de razonamientos o de simulados razonamientos: lo diré primero en español y después en alemán, para que lo oigan ustedes: «La rosa [es] sin porqué, florece porque florece. / Die Rose ist ohne warum; sie blühet weil sie blühet».
Ya en «Elementos de preceptiva» (Sur 7, abr. 1933, 158-161, reproducido en Borges en Sur 123-124), Borges había escrito (160):
Die Ros ist ohn Warum, la rosa es sin porqué, leemos en el libro primero del Cherubinischer Wandersmann de Silesius. Yo afirmo lo contrario, yo afirmo que es imprescindible una tenaz conspiración de porqués para que la rosa sea rosa.
En un discurso de 1963 dirá (Textos recobrados 3: 262):
Imaginemos, por ejemplo, que un poeta dice que la belleza es inexplicable; no habría dicho nada, pero si ese poeta, que sería el gran poeta alemán Angelus Silesius dice Die Rose ist ohne warum, (La rosa es sin porqué), ya está creando poesía.
En otro, de 1964 sobre Enrique Banchs, dirá aún (Textos recobrados 3: 105):
Die Rose ist ohne warum (la rosa es sin porqué) famosamente escribe Angelus Silesius en el libro primero de su Cherubinischer Wandersmann; la sentencia del místico nos advierte la posible profanación que encierra todo análisis de lo bello.
En cuanto al dístico final, Borges lo menciona al concluir «Nueva refutación del tiempo» (Otras inquisiciones; OC 1974: 771):
Freund, es ist auch genug. Im Fall du mehr willst lesen,
So geh und werde selbst die Schrift und selbst das Wesen.
(Angelus Silesius: Cherubinischer Wandersmann, VI, 263. 1675).
(La cita, premeditadamente impresa en página aparte, cierra en la primera edición de Otras inquisiciones todo el libro, no sólo este ensayo, como en ediciones posteriores).
Borges y/o Bioy traducirán: «ya basta, amigo. Si quieres seguir leyendo, transfórmate tú mismo en el libro y en la doctrina» (Libro del cielo y del infierno, 126).
En una posterior conversación con Juan José Arreola (en 1978, en el castillo de Chapultepec, México), Borges propondrá una versión ligeramente distinta:
Hay un libro suyo famoso, el Cherubinischer Wandersmann, el Peregrino Querubínico, que concluye con este dístico: «Amigo, ya basta. En caso de que quieras seguir leyendo, sé tú mismo el libro y tú mismo la esencia». «Freund es ist auch genug. Jm fall du mehr wilt lesen, So geh und werde selbst die Schrifft und selbst das Wesen. Qué palabras finales admirables, y en el siglo XVII.
El censo reproducido en las primeras dos partes de este trabajo es seguramente incompleto, pero el corpus reunido alcanza, quiero creer, para mostrar el recurrente interés de Borges en la obra del alemán.

¿Cuándo surgió la relación entre Borges y Angelus Silesius? Algunos indicios permiten reconstruir el momento con suficiente precisión, y fijarlo hacia fines de noviembre de 1923.

Por esas fechas, Borges se encontraba en Ginebra. Allí adquirió un ejemplar de Geistreiche Sinn- und Schlußreime aus seinem ‘Cherubinischen Wandersmann’. Auswahl von Manfred Schneider. Stuttgart: Walter Hädecke Verlag, 1922, 63 pp., una selección de los dísticos de Silesius. El volumen se conserva en Buenos Aires (Pan-Klub; signatura 161/22 [1/4/11]; lo he visto gracias a Patricia Artundo). Allí estampó Borges su firma y fechó en «noviembre del 1923» la adquisición del libro.



Un detalle sugiere que Borges no conocía aún a Silesio poco antes de esa fecha: en diciembre de 1923, apareció en Inicial 3, Buenos Aires, «Acerca del expresionismo» —trabajo que Borges había remitido aproximadamente un mes antes a su amigo Roberto A. Ortelli—. Allí figura el siguiente pasaje:

El propio Goethe casi nunca buscó la intensidad; Hebbel alcánzala en sus dramas y no en sus versos; Heine y Nietzsche fueron excepciones grandiosas.

Recién corregida la versión del artículo, que fue reproducida en Inquisiciones (1925: 147) mencionará a Silesio:

El propio Goethe casi nunca buscó la intensidad; Hebbel alcánzala en sus dramas y no en sus versos; Ángel Silesio y Heine y Nietzsche fueron excepciones grandiosas.

El volumen de Silesio conservado en Buenos Aires contiene una serie de anotaciones manuscritas en el dorso de la tapa y en la primera página, que comentaré en la próxima entrega.


Borges cita allí algunos versos de Silesio, que reproduzco a continuación (agrego tras la cita el número del dístico en la versión alemana y mi traducción al castellano del pasaje reproducido por Borges —más atenta a la literalidad que a la poesía—):

Meinstu O armer Mensch, dass Deines Munds Geschrei
der rechte Lobgesang der stillen GOttheit sei?
[I 239: ¿Crees realmente, pobre hombre, que el grito de tu boca
Sea el himno apropiado para la silenciosa deidad?]

Die Braut verdient sich mehr mit einem Kuß umb GOtt,
als alle Mittlinge mit Arbeit bis in den Tod.
[V 299: La novia hace más méritos ante Dios con un beso,
que todos los intermediarios con trabajo hasta la muerte.

El dístico anterior fue traducido por Borges / Bioy en Libro del cielo y del infierno (126): «Con un solo beso, la novia se hace más merecedora del Paraíso, que todos los mercenarios que trabajan hasta la muerte».

(La palabra Mittling no figura en ninguno de los diccionarios compulsados; por su raíz, sugiere a alguien que se ocupa más de los medios que de los fines. Podría referirse también a un «mediador», tanto en el sentido de «comerciante» o «mercenario», como en el religioso, según el cual los santos o María interceden ante dios).

Man sagt, GOtt mangelt nichts, er darff nicht unsrer / Gaben:
Issts wahr – Was will er dann mein armes Hertze haben?
[III 123: Se dice que a Dios nada le falta, que no precisa nuestros dones.
Si es verdad, ¿para qué quiere mi pobre corazón?]

Die Schönheit lieb ich sehr: Doch nenn ich sie / kaum schön,
im Fall ich sie nicht stets seh untern Dörnen stehen
[III 89: Amo mucho la belleza. Pero apenas la llamo bella
si no la veo siempre entre espinas.]

Ist deine Seele Magd und wie Maria rein,
so muß sie augenblicks von GOtte schwanger sein.
[II 104: Si tu alma es virgen y como María pura
debe estar en este preciso momento de Dios embarazada.]

Johann Scheffler - 1624-77 / Médico Luterano (Convirtio?)

En efecto, Scheffler se convirtió en 1653 al catolicismo, fecha en la cual también adoptó su nuevo nombre (Ángel de [la región de] Silesia). A pesar de su agnosticismo, Borges siempre se sintió atraído por místicos y conversos (cf. al respecto mi artículo «Religiosidad y conversión en ‘Pierre Menard, autor del Quijote’», en prensa).

En el dorso de la contratapa Borges anotó:

Todo es simultáneo en la eternidad – 49 –
[Cf. V 148: Jn der Ewigkeit geschieht alles zugleiche
Dort in der Ewigkeit geschieht alles zugleich.
Es ist kein vor noch nach / wie hier im Zeitenreich.

En la eternidad ocurre todo al mismo tiempo
Allí en la eternidad sucede todo simultáneamente.
No hay, como aquí en el reino temporal, ni antes ni después.]

Jorge Luis Borges [rúbrica]

noviembre del 1923

Blüh auf gefrorner Christ, der Mai ist für der Thür.
Du bleibest ewig Todt, blühstu nicht jetzt und hier.

[III 90: Florece, aterido cristiano, mayo está ante puertas.
Permanecerás por siempre muerto si no floreces aquí y ahora]

Halt an! Wo lauffstu hin? Der Himmel ist in dir.
Suchstu Gott anderswo, du fehlst Ihn für und für.

[I 82: ¡Detente! ¿Adónde vas? El cielo está en ti.
Si buscas a Dios en otra parte, lo perderás para siempre.]

Fuente : El Trujamán
Junio Septiembre 2004

6 comentarios:

  1. Sólo hasta hoy llega a mí. Silesio. Por vez primera, mis ojos y mi alma descubren la belleza de sus dísticos.
    Gracias por compartir el análisis de la relación que Borges tuvo con su obra poética.
    Sergio Luis de Cali, Colombia.

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  2. Gracias por reproducir mi texto con mi nombre y por las bellas e interesantes imágenes! - Cordiales saludos de Carlos García (Hamburg)

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  3. Gracias por reproducir mi texto con mi nombre y por las bellas e interesantes imágenes! - Cordiales saludos de Carlos García (Hamburg)

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  4. Así como M. Foucault recuerda la inspiración proporcionada por J. L. Borges en el prólogo de "Las palabras y las cosas", sería justo rememorar, a propósito de la serie televisiva "Thirteen reasons why" y su hilo conductor, las siguientes aserciones: "Ya en «Elementos de preceptiva» (Sur 7, abr. 1933, 158-161, reproducido en Borges en Sur 123-124), Borges había escrito (160): "Die Ros ist ohn Warum, la rosa es sin porqué, leemos en el libro primero del Cherubinischer Wandersmann de Silesius. Yo afirmo lo contrario, yo afirmo que es imprescindible una tenaz conspiración de porqués para que la rosa sea rosa."

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  5. Fascinante..aveces uno se aleja de la literatura, por creerla vana y superflua; y aparecen mounstros que arrancan todo a su paso..dejando la carne en vividos colores...

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