viernes, 27 de enero de 2017

Obra en construcción: Xul Solar, registros de una aventura espiritual




En marzo se inaugurará en el Museo Nacional de Bellas Artes una muestra con 158 piezas del maestro que excedió todos los límites

Cuando Jorge Luis Borges escribió su breve presentación de Xul Solar, ya se habían extinguido para él y para todos los fulgores vanguardistas. Fue en 1949, mucho después de que su amigo ilustrara con viñetas en los años 20 El tamaño de mi esperanza y El idioma de los argentinos. Sin embargo, un pasaje de ese escrito encierra todavía la definición más exacta de su poética. "Hombre versado en todas las disciplinas, curioso de todos los arcanos, padre de escrituras, de lenguajes, de utopías, de mitologías, huésped de infiernos y de cielos, autor panajedrecista y astrólogo, perfecto en la indulgente ironía y en la generosa amistad, Xul Solar es uno de los acontecimientos más singulares de nuestra época."

Reparemos en un detalle de este pasaje enumerativo de Borges: en ningún momento se predica de él la condición de "artista" o de "pintor". En esa ausencia está todo el acierto de la definición. Xul es más y menos que un artista; es, precisamente, "un acontecimiento". Es posible que, si se dejan de lado por un momento sus invenciones, el reflejo vanguardista más persistente de Xul Solar haya sido la renuncia a la condición de "artista", y ésta es la razón por la que cualquier perspectiva unilateral de su trabajo incurriría en una injusticia. La muestra Xul Solar. Panactivista, que conmemorará desde el 8 de marzo en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) los 130 años de su nacimiento, adoptó este supuesto como un verdadero punto de partida.

La curaduría de Cecilia Rabossi propone un recorrido que se organiza en una serie de núcleos: "Arte y literatura: Xul y sus amigos" revive los años europeos, la vanguardia rioplatense y la amistad con Emilio Pettoruti y con Borges; "Músico visual" es una idea de la musicóloga Cintia Cristiá en su libro crucial sobre Xul, y es el umbral para entender sus aventuras en la invención de instrumentos (el piano de colores) y de notaciones musicales; "el mundo de las lenguas" se concentra en el neocriollo y la panlengua; "Espacios habitables" exhibe sus imaginaciones urbanas; "Lo místico, lo esotérico y lo oculto" incluye desde luego la astrología, pero se desborda al panajedrez y a su teatro de títeres para adultos; por último, la escritura plástica tiene su espacio en "Grafías platiútiles".

"Es cierto que en el caso de Xul no se puede escindir ninguna de sus partes -explica Rabossi-. La intención es entonces mostrar la modificación de todos los sistemas que él quiso cambiar, ya sea la escritura, la lengua, los juegos, la notación musical. Básicamente estarán sus acuarelas y témperas, muchos dibujos, documentos y escritos. Obviamente también va a haber objetos, como los instrumentos musicales, las cartas y el panajedrez. Pero también videos y audios". Serán en total 158 piezas.

Fuente : La Nación

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