viernes, 25 de marzo de 2011

Lecturas de "Pierre Menard, autor del Quijote"


Para hacer justicia a la mancillada memoria de su maestro el narrador de "Pierre Menard, autor del Quijote" (l) se propone reseñar la obra del novelista de Nimes, que, según su naturaleza, divide primeramente en dos grupos: sonetos, traducciones y ensayos integran la obra visible de Menard; dos o tres capítulos del Quijote , la invisible.

He aquí la estructura de uno de los cuentos más célebres de Borges, el preferido por los comentadores a la hora de establecer su poética. "Pierre Menard ..." fue leído como texto paradigmático sobre el arte de traducir; George Steiner ve en la trasposición en alejandrinos que Menard hace del Cimetière marin de Valéry "una ampliación vigorosa, aunque excéntrica, del concepto de traducción” (2), y saca una conclusión general sobre la producción del héroe: sus obras intentan invertir el desastre de Babel.


También se pensó que el cuento de Ficciones exponía una concepción muy precisa de la figura del creador, que transformaba a Pierre Menard en el símbolo de todo escritor. En esta misma línea se argumentó que el relato socavaba el concepto de identidad referido a la obra o, al menos, lo volvía tan elástico que un crítico (3) llegó a preguntarse quién era en la actualidad el autor del Quijote . El final del texto, especialmente, contribuyó a que se hiciera de él un manifiesto sobre la práctica de la lectura.

Más allá de sus diferencias, es posible destacar un rasgo compartido por todas estas lecturas: el presupuesto de la identidad que se establece entre el nombre propio al que remite la firma del cuento y el sujeto que dice yo en la narración. Borges queda identificado así con la posición de Menard, quien expresaría sus teorías literarias.


No es ésta, sin embargo, la opinión de Saer (4), para quien "Pierre Menard ..." no oculta una intención satírica. En "Borges francófobo", artículo que pertenece a su último libro, se muestra sorprendido por lo que considera uno de los hechos más curiosos de la literatura contemporánea: la crítica se ha obstinado en una interpretación del cuento de Borges que va claramente a contrapelo de la propuesta por su autor, lo cual no sólo constituye un desvío sino también una ofensa. Saer advierte que la idea de Borges sobre la literatura es el reverso exacto de la que sostiene Menard, que su héroe, lejos de representar la quintaesencia de la escritura, encarna sin ninguna ambigüedad la figura del plagiario.


Según el autor de Cicatrices , con el personaje principal de su texto Borges estaría caricaturizando a Paul Valéry y en él al simbolismo, corriente literaria que empieza con Mallarmé, a la que considera excesivamente intelectual y acusa de artificial y frívola. Esta acusación se extendería a casi toda la literatura francesa, por la que Borges no cesó de manifestar un pasional desdén.


La hipótesis de Saer es que una contradicción observada en Valéry, cuando reseña su lntroduction à la Poétique , habría dado origen a la ficción borgeana. Por un lado, el poeta francés concibe la literatura como una mera reducción a las combinaciones que permite un vocabulario determinado y, por otro, declara que el efecto de esas combinaciones varía según cada nuevo lector. En el primer caso resulta fundamental el lenguaje, en el segundo se destaca el acto y al lector. "Pierre Menard ..." está construido, precisamente, como el estudio de la variación histórica de un texto literario a partir de un párrafo del Quijote .

En la misma reseña Borges cita otra frase del texto de Valéry: "La Historia de la Literatura no debería ser la historia de los autores y de los accidentes de su carrera o de la carrera de sus obras, sino la Historia del Espíritu como productor o consumidor de literatura. Esa historia podría llevarse a término sin mencionar un solo escritor" (5). En efecto, el cuento de Ficciones invierte por completo esta idea, ya que "el texto de Cervantes y el de Menard son verbalmente idénticos” (6); es decir, lo que varía es el contexto y también el autor. Borges analiza y extrema los conceptos de Valéry, los vuelve absurdos: a una historia de la literatura sin autores opone una historia de los autores sin literatura o con la misma literatura, puesto que Menard es "en el mejor de los casos, un frívolo, y, en el peor, un plagiario y un charlatán” (7).




De modo que "Pierre Menard ... " es una parodia, la exacerbación y la inversión son procedimientos que remiten directamente a ella. Múltiples indicios del cuento conducen a esta lectura; además de los ya mencionados, Saer propone: "Pierre Menard .. ," es el único cuento claramente cómico de Ficciones , los amigos del héroe coquetean con el fascismo y el narrador "se permite insidiosas alusiones antisemitas: 'el filántropo internacional Simón Kautzsch, tan calumniado, ¡ay!, por las víctimas de sus desinteresadas maniobras’” (8).

Otro signo es la ambigüedad, figura que recorre todo el texto y que aparece claramente aludida desde el inicio en el nombre de quien habría difamado al maestro del narrador: Madame Henri Bachelier, es decir, la señora Enrique ; y, por supuesto, el texto elegido: el Quijote , obra invisible de Menard, cuyo predicado -parodia de las novelas de caballería- se ha vuelto un lugar común. Asimismo es posible leer como una alusión las dos referencias a lo que sería una especie de hábito de Pierre Menard, quien solía "propagar ideas que eran el estricto reverso de las preferidas por él” (9).

De manera breve, la parodia puede ser definida como la transformación de un texto sobre la base de uno anterior, como la relación que se establece entre éstos y que provoca un distanciamiento que permite la lectura crítica de una cultura, la cual tendrá que haberse conformado previamente en un sistema de signos visibles, ya que sólo es posible parodiar lo que ha superado ciertos límites de estilización, que ha alcanzado cierto nivel de saturación.

La lectura de Saer se vería confirmada de algún modo por la de Piglia, quien encuentra en Borges la síntesis, la clausura de las dos grandes líneas de la literatura argentina del siglo XIX, la gauchesca y el europeísmo, el cosmopolitismo; y señala, en "Parodia y propiedad", que "bastaría hacer la historia del sistema de citas, referencias culturales, alusiones, plagios, traducciones, pastiches que recorre la literatura argentina desde Sarmiento hasta Lugones para ver hasta qué punto Borges exaspera y lleva a la parodia y al apócrifo esa tradición. En realidad -concluye-, el tratamiento borgeano de la cultura es un ejemplo límite del funcionamiento de un sistema literario que ha llegado a su crisis y a su disolución" (10).

Así pues, por un lado, Borges extrema, vacía de contenido y lleva a la irrisión lo que es una tradición nacional; Piglia acentúa, además, otro rasgo que estima fundamental: su antintelectualismo, la oposición cultura-vida, que es constitutiva en él y cuyo secreto reside en mantener unidos los términos, que estén en tensión la erudición y el populismo ( 11).

Ahora bien, en "Pierre Menard, autor del Quijote" esta tensión explicaría la diferencia de lecturas: la crítica habría privilegiado la vertiente erudita, conceptual que propone el texto, que encarna Menard y que representaría la posición de Valéry, y habría descuidado u omitido los indicios que parodian y corroen esta concepción.



(1) Borges, J. L., "Pierre Menard, autor del Quijote", en Ficciones, Madrid, Alianza, 1971.
(2) Steiner, G., Después de Babel, México, Fondo de Cultura Económica, 1980, p. 92.
(3) A. Rossi se formula esta pregunta en su artículo "La página perfecta", publicado en La Gaceta del Fondo de Cultura Económica N° 188 (Destiempo de Borges), agosto de 1986, pp. 48-49.
(4) Saer, J. 1., "Borges francófobo", en El concepto de ficción, Bs. As., Ariel, 1997.
(5) Borges, J. L., "Introduction à la Poétique, de Paul Valéry", en Ob. C., Barcelona, Emecé, 1996, 1. IV, p. 368.
(6) Op. cit., nota 1, p. 56.
(7) Op. cit., nota 4, p. 36.
(8) Ibid., pp. 38-39.
(9) Op. cit., nota 1, p. 56.
(10) Piglia, R., Crítica y ficción, Bs. As., Fausto, 1993, p. 107.
(11) Ibid., pp. 130-132.

Fuente : Fundación Descartes - Nora Gonzalez
http://www.descartes.org.ar/etexts-gonzalez2.htm

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