sábado, 18 de abril de 2015

BORGES JURÍDICO Y ADMINISTRATIVO




Dos documentos borgeanos de gran interés que están a nuestra vista, se refieren a las ocasiones en que la firma de Borges aparece asociada a intervenciones jurídicas y administrativas. En el primer caso, en un escrito que está en poder de la Biblioteca Nacional, se trata del juicio que inicia Borges por el pago de derechos del film Días de odio basado en el cuento "Emma Zunz", ante el Juzgado Nacional de 1ª Instancia en lo civil. La presentación está dirigida contra la productora de Torre Nilsson, para la que pide un embargo preventivo “para cubrir la suma de 18.500 pesos moneda nacional con más los que V. S. presupueste para intereses y costas”. La firma de Borges, unos grafos pequeños que tiemblan con energía, está al pié de las hojas jurídicas.

En el escrito de Borges, Emma Zunz aparece como “Emma Sun”, error en la grafía que obedecería a que el abogado que lo escribe seguramente no conoce la obra, o quien sabe a qué otra razón. El film de Torre Nilsson titulóDías de odio, rodado en 1954, debe ser considerado, sin duda, una interesante intervención de ese clásico director en la literatura argentina. El propio Borges es tomado en un breve fragmento atravesando un patio.

Las cláusulas del contrato registran las conocidas dificultades de la cesión de derechos literarios a las empresas cinematográficas, en lo que hace a las adaptaciones, créditos, publicidad, futuras ediciones, etc. La foja final del documento contiene el desistimiento de Borges al embargo. “Será justicia”. La firma de Borges al pie permite imaginar todos los tipos de lenguaje posibles en torno a lo justo y la justicia.
                       
De esos lenguajes, el modo justiciero en que actúa Emma Zunz no deja de ser una de las tantas instancias infinitas en que puede expresarse el idioma bajo el cual figura –en las fojas escritas por jueces y abogados– su homóloga cinematográfica y ente de derecho “Emma Sun”.

 
El otro documento data de la época de J.L.B. como director de la BN. Es una carta de recomendación que Borges le escribe al Subsecretario de Educación, Fermín Estrella Gutiérrez. El documento no excede las características habituales que tienen estas piezas. Pero la firma de Borges –raramente amorfa pero increíblemente descifrables le da a esas formales palabras un aire de extrañeza y dubitación.

Fuente : Gazeta de la Biblioteca Nacional



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