sábado, 6 de junio de 2026

Borges recupera la voz en una muestra que exhibe su dormitorio y un manuscrito con sus dibujos


 

El cuarto del autor de “Ficciones”, recreado con los muebles originales, es el corazón de la gran exhibición que inaugura esta tarde el Centro Cultural Recoleta en homenaje por los 40 años de la muerte de Borges

 

Nalia Blanc

El Borges más íntimo, el que dormía en un cuarto pequeño y austero con un catre y una mesita de luz, decorado solo con la figura de un tigre en una pared; el escritor de letra minúscula, casi ilegible, que usaba hojas sueltas de cuadernos de contabilidad para sus manuscritos, que corregía con obsesión e ilustraba con birome; el personaje mediático que fue tapa de las revistas de actualidad más famosas con declaraciones que causaban controversias y el protagonista de memes desopilantes que se viralizan en las redes sociales y se reenvían en grupos de WhatsApp: son algunas de las facetas del gran autor nacional que el público podrá ver desde esta tarde en la sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta cuando inaugura la muestra Borges. Ecos de un nombre, curada por Maximiliano Tomas, director de la institución porteña, junto con Rodrigo Alonso y Daniel Fischer.

En el año en que se cumplen cuatro décadas de su muerte (14 de junio de 1986, en Ginebra), Borges recupera la voz en un holograma creado con herramientas de inteligencia artificial y fragmentos de sus frases en entrevistas. La pieza, tan impactante como realista, es el “corazón” del recorrido temático de la exhibición realizada junto a la Fundación Internacional Jorge Luis Borges con la colaboración de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, que reúne las miradas de los especialistas Lucas Adur, Gonzalo Aguilar, Laura Rosato, Germán Álvarez, Matías Bauso, Mariela Blanco, Pablo Gianera, Martín Hadis y Patricio Zunini sobre ejes que vinculan su vida pública y privada.

Hay objetos personales (corbatas, anteojos, bastones, un par de zapatos negros, una toga con birrete que usó para recibir un Honoris Causa), primeras ediciones y ejemplares anotados de su biblioteca, cuatro biblias intervenidas con frases, fotografías familiares, afiches de películas basadas en sus textos, postales enviadas a Estela Canto, la carta natal firmada por Xul Solar y un retrato de una jovencísima María Kodama pintado por su hermana Norah, entre otras piezas.

El hit de la propuesta (que atraerá la atención de los visitantes y promete ser el selfie point para las redes) es la recreación del cuarto de Borges del departamento de la calle Maipú al 900, cerca de Plaza San Martín, en el que vivió casi toda su vida, con los muebles originales: un catre de una plaza, una mesita de luz y un mueble de madera con escritorio y biblioteca. Los muebles fueron trasladados desde la sede de la Fundación Borges, que los conserva en guarda.

Es la misma habitación que describió Mario Vargas Llosa en una entrevista que le hizo en Buenos Aires en 1981, por la que el escritor peruano se ganó la antipatía de Borges. “Me tocó conocer su piso, que era muy modesto, extraordinariamente sencillo y despojado de libros. No tenía un solo libro suyo. Tenía muy pocos libros, pero muy seleccionados”, escribió por entonces Vargas Llosa. “Vive en un departamento de dos dormitorios y una salita comedor, en el centro de Buenos Aires, con un gato que se llama Beppo (por el gato de Lord Byron) y una criada de Salta, que le cocina y sirve también de lazarillo. Los muebles son pocos, están raídos y la humedad ha impreso ojeras oscuras en las paredes. Hay una gotera sobre la mesa del comedor”, detalló sin ocultar su sorpresa.

 Borges, con su habitual ironía, comentó luego entre su círculo que había recibido la visita de “un peruano que seguramente debía trabajar en una inmobiliaria”. Muchos años después, el Nobel reconoció que su descripción lo había distanciado del poeta: “Escribí un artículo en el que, gravísimo error, mencioné que en su casa había una gotera”.

La decisión curatorial de exhibir por primera vez ese cuarto en una institución pública, recreado incluso con más metros cuadrados que el original, busca mostrar al público (en especial a quienes no conocen detalles de la vida privada de Borges) que tenía un estilo de vida austero. “Por un lado, la idea fue darle un valor simbólico a los objetos personales que nunca se mostraron. Es decir, que había una cuestión de novedad. Pero, también, una intención de desmitificar la idea del Borges burgués. Era un hombre muy modesto que durmió casi toda su vida en un catre de una plaza y que daba conferencias para ganar dinero. Cuando ves sus corbatas, sus bastones, su cama, sus zapatos, te das cuenta que, como decía Vargas Llosa, tenía una vida casi monacal”, dijo Tomas durante la visita exclusiva con LA NACION. En la biblioteca hay pocos volúmenes porque Borges se jactaba de no ser un acumulador de libros. Hay textos sobre literatura nórdica e inglesa, enciclopedias, diccionarios e Historia.

 La idea de sacar a Borges del pedestal de bronce y presentarlo como una persona terrenal se hace tangible también en una proyección animada en forma de holograma, que aparece en el centro de una instalación site specific creada por el artista Pablo Lehman. La figura en 3D del autor de “Ficciones” sorprende al escuchar su voz real y apreciar los movimientos recreados con inteligencia artificial.

 “Algo que me obsesionaba al pensar la muestra –explicó Tomas- es que muy probablemente para más de la mitad de la gente que venga al Recoleta, ésta será su primera aproximación a Borges. La idea del holograma es generar ese primer acercamiento”. Más allá de las cuestiones técnicas (que demandaron más de tres meses de trabajo con animadores y programadores), los curadores se propusieron mostrar al escritor de “forma realista”. “Que caminara por la noche por el sur de Buenos Aires y se cruzara con el gato Beppo o que se sentara en un sillón agarrado del bastón a recitar un poema porque la voz de los 8 minutos es su voz. Lo que hicimos fue acomodar las imágenes a su voz real”, agregó el director del Recoleta.

La instalación de Lehman de más de cinco metros de altura realizada con unos 200 metros de tela de tapiz calada con frases de los cuentos y poemas funciona como “guía” en una especie de laberinto que conduce a cada núcleo temático: del Borges público (en los medios, los libros escritos sobre su figura y su obra y hasta memes) al Borges más íntimo: el amor, la amistad, la religión, el lector, el poeta. “Cuando el público recorra la muestra desde la línea histórica pasa a un núcleo más vital y real de su figura hacia la ficción”, aclaró Fischer. También está presente el vínculo con Buenos Aires a través de un mapa con los puntos de la ciudad que aparecen en sus textos y sus versos y los que tienen que ver con su vida. La gran mayoría están ubicados en el sur porteño.

Además de una completa cronología de su vida en forma de línea de tiempo que recibe a los visitantes, gigantografías con imágenes inéditas y material audiovisual que ilustran su juventud y madurez y su relación con el cine, hay un espacio de lectura donde el público podrá sentarse a leer fragmentos de sus obras. Allí se exhiben ejemplares que Borges leyó, anotó y “abandonó” en su paso por la Biblioteca Nacional. Están acompañados por textos de Rosato y Álvarez, investigadores y directores del Centro de estudios Borges de la Biblioteca Nacional, autores del formidable volumen Borges, libros y lecturas.

El manuscrito de “Las ruinas circulares”, con su letra minúscula, sus correcciones y tachaduras y hasta sus propios dibujos, es sin dudas uno de los tesoros que se conserva en la Fundación Borges. Fue escrito en 1940, durante sus años “grises” como Auxiliar Primero en la Biblioteca Municipal Miguel Cané, del barrio de Boedo, donde trabajó desde fines de 1937 a 1946, cuando renunció porque decidieron “ascenderlo” a “inspector de aves de corral”.

Borges: ecos de un nombre se podrá recorrer a partir de hoy a las 18 en la Sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta (Junín 1930), con entrada gratuita para residentes y argentinos. Visitas: martes a viernes de 12 a 21; sábados, domingos y feriados de 11 a 21.

Fuente: La Nacion

https://www.lanacion.com.ar/cultura/borges-recupera-la-voz-en-una-muestra-que-exhibe-por-primera-vez-su-dormitorio-y-un-manuscrito-con-nid21052026/

 

Reeditarán el “Borges” de Bioy Casares, en versión definitiva y ampliada, en dos tomos

 

Inhallable en librerías, un ejemplar puede costar más de un millón de pesos en Mercado Libre; Emecé confirmó el lanzamiento a veinte años de su publicación original

Daniel Gigena

A veinte años de la publicación en el sello Destino del Borges, el “diario borgeano” escrito por Adolfo Bioy Casares, con registros que van de 1947 a 1989 (tres años después de la muerte de Borges) en casi dos mil páginas, la editorial Emecé, del Grupo Planeta, confirmó el lanzamiento de una edición definitiva y ampliada del monumento literario de una amistad entre dos glorias de las letras. Saldrá en dos tomos, con edición de Daniel Martino.

Inhallable en librerías, aquella edición completa del Borges (llamada Maior) hoy se cotiza a $ 1.300.000 en MercadoLibre; con este anuncio, es probable que los oferentes bajen los precios. Hay una edición en inglés, con traducción de Valerie Miles.

Martino, que administra los derechos de la obra, trabajó con Bioy en la organización del Borges. “Durante varias décadas, Borges comió diariamente en casa de los Bioy -había dicho a LA NACION en 1999-. Al día siguiente, Bioy transcribía escrupulosamente en su diario, gracias a su prodigiosa memoria, todo lo que se había dicho en esas reuniones. Al principio, las anotaciones referidas a Borges eran más cortas y más escasas pero, a medida que pasaban los años, se fueron haciendo más largas y frecuentes. Bioy decía a menudo que no quería morir sin haber escrito un libro sobre Borges. Ese propósito tenía un célebre y prestigioso antecedente literario: The Life of Samuel Johnson, de James Boswell, la biografía del gran lexicógrafo inglés escrita por su entrañable amigo. Bioy y Borges admiraron siempre la espléndida obra de Boswell, pero Borges ignoraba que, para Bioy, esa admiración encerraba el germen de un libro: deseaba escribir sobre Borges una obra semejante a la de Boswell sobre Johnson”.

Los dos tomos se publicarán en septiembre, con un prólogo de Martino, e incluirá un índice analítico actualizado; había salido un índice analítico en un CD que acompañaba la edición de 2006 y que figura en la página web borgesdebioycasares.com.ar (al cuidado de Martino). En 2011, se había lanzado una edición abreviada (Minor), sin el índice analítico. Tiempo después, los Borges desaparecieron de las librerías y se convirtieron en una presa codiciada por los lectores.

Ya se puede ir ahorrando para adquirir los dos tomos de uno de los libros de memorias ajenas más importantes de la literatura en español, que incluye ponderaciones, desdenes, chismes, juegos de palabras y reflexiones de los creadores del pujatense Honorio Bustos Domecq.

Fuente: La Nación

www.lanacion.com.ar/cultura/reeditaran-el-borges-de-bioy-casares-en-version-definitiva-y-ampliada-en-dos-tomos-nid02062026/


sábado, 16 de mayo de 2026

BORGES PREDIJO EN 1941 CHATGPT Y LOS PROBLEMAS CON LA IA

 

J. Arriagada

 

La biblioteca de Babel no era solo un cuento sobre una biblioteca infinita. Era una advertencia filosófica. Mucho antes de internet, de los algoritmos y de la inteligencia artificial, Jorge Luis Borges imaginó un universo donde existían todas las respuestas posibles: todos los libros verdaderos, todos los falsos, todas las explicaciones, todas las contradicciones.

 

Y entendió algo inquietante: cuando la información se vuelve infinita, encontrar la verdad puede volverse imposible.

 

Este video explora por qué el verdadero problema de la IA no es solamente tecnológico, sino profundamente humano y filosófico. Porque quizás el peligro no es que las máquinas empiecen a pensar como nosotros. Quizás el peligro es que nosotros dejemos de preguntarnos las cosas por nosotros mismos.

 

Borges escribió esto en 1941. Con libros, hexágonos y bibliotecarios perdidos. Pero hoy se parece demasiado al mundo en que vivimos.

 

Fuente: You Tube

https://www.youtube.com/watch?v=XFeBjmRxKvQ

 


domingo, 25 de enero de 2026

Oráculos, laberintos, instalaciones y hasta un ballet: diez tributos a Borges a 40 años de su muerte

  

A lo largo de 2026, antes y después del 14 de junio (día del aniversario), habrá una sucesión de actividades en homenaje al gran autor: clases magistrales, talleres, muestras de arte, reediciones y las tradicionales jornadas que organiza la Fundación

 

23 de enero de 2026

LA NACION

Daniel Gigena

 

En 2026, cuando se conmemora el 40° aniversario de la muerte de Jorge Luis Borges -el 14 de junio de 1986, a los 86 años, en Ginebra, Suiza- dentro y fuera de la Argentina se realizarán homenajes a uno de los creadores de universos poéticos y de ficción más importantes del siglo XX. Bibliotecas, museos, centros culturales, teatros y librerías serán algunos de los puntos de encuentro.

En la literatura borgeana, la muerte suele asumir distintas formas: de la revelación última al anhelo de olvido, pasando por las aventuras de la trascendencia. “¿La palabra muerte? Me sugiere una gran esperanza -le dijo a la escritora Liliana Heker-. La esperanza de dejar de ser. Yo estoy seguro, como mi padre, de morir en cuerpo y alma. [...] Voy a morir y voy a cesar, y qué más puedo querer que eso, qué cosa más grata puede haber que la muerte, que se parece tanto al sueño que es quizá lo más grato de la vida”.

En la Fundación Internacional Jorge Luis Borges, creada por su viuda, la escritora y traductora María Kodama, trabajan en una agenda cultural que se desplegará durante el año tanto en la ciudad de Buenos Aires como en las provincias y en el exterior, informaron las autoridades. En una labor conjunta con diversas instituciones, como la Biblioteca Nacional, la Secretaría de Cultura de la Nación y el Ministerio de Cultura porteño, se buscará acercar el legado del autor de Ficciones mediante ejes temáticos mensuales, con charlas, visitas guiadas, talleres, lecturas, conferencias y exposiciones.

 “Cada mes, el programa invitará al público a participar de actividades diseñadas para distintos intereses, transformando este aniversario en una experiencia diversa y abierta que recorre los múltiples universos del escritor”, dice a LA NACION María Victoria Kodama, presidenta de la institución.

La Secretaría de Cultura de la Nación ya confirmó varias actividades. Todos los sábados de febrero, a las 17.30, la actriz Leonor Benedetto recitará poemas de Borges, acompañada por Alberto Favero en el piano: el 7, se presentan en el Cabildo; el 14, en el Museo Casa de Yrurtia; el 21, en el Museo Histórico Sarmiento, y el 28, en el Museo Nacional de Arte Decorativo.

 

Taller en la Casa de Tucumán

Del 1° de mayo al 27 de noviembre, en la Casa Histórica Museo Nacional de la Independencia, en San Miguel de Tucumán, se hará un taller de lectura interdisciplinario sobre “Poema conjetural”, que pondrá en relación diversos ejes temáticos (en particular, la literatura y la historia) con piezas del museo.

 

Oráculos y laberintos

En el Palacio Libertad, habrá intervenciones e instalaciones visuales y sonoras a lo largo del año: “oráculos meméticos” con la voz de Borges, laberintos de ideas, espirales lúdicos y espejos enfrentados propondrán nuevos modos de lectura de una obra universal e infinita.

Leonor Benedetto recitará poemas de Borges en museos nacionales todos los sábados de febrero; la acompañará el pianista Alberto Favero

 

Clases magistrales y charlas

Para los días 13 y 14 de junio están previstos varios tributos en museos nacionales de la ciudad de Buenos Aires. Se dictarán varias clases magistrales, para todo público, a cargo de especialistas en la literatura borgeana. Para el 14, hay que agendar la charla “Borges: Alfa y Omega”, sobre el primer poemario de Borges, Fervor de Buenos Aires, y el último, Los conjurados. También el 14, en el Cabildo, se realizará el espectáculo musical de guitarra y canto Borges: para las seis cuerdas, con la participación de la nueva generación de músicos y cantantes que interpretarán milongas y versiones musicales de poemas.

Del 10 al 14, en el Centro Cultural Borges se harán las jornadas “Borges: autor del futuro”, con charlas, actividades musicales, performances y conferencias sobre la proyección de Borges en la era digital.

En el Palacio Libertad habrá instalaciones, laberintos y "oráculos borgeanos meméticos"

La Biblioteca Nacional Mariano Moreno (BNMM), en alianza con la Fundación Borges, será sede de la Semana Borges, en agosto; juntas, ambas entidades organizarán charlas y eventos mensuales durante el año. Y la BNMM agregará una coda a la muestra de Infinita veneración, 80 años de El Aleph en conmemoración del aniversario de la muerte.

 

Lanzamientos y reediciones

El sello Sudamericana, del grupo Penguin Random House, publicará en abril Ensayos completos, que reunirá nueve libros (Inquisiciones, El tamaño de mi esperanza, El idioma de los argentinos, Evaristo Carriego, Discusión, Historia de la eternidad, el genial Otras inquisiciones, las conferencias de Siete noches y Nueve ensayos dantescos). También saldrán nuevas ediciones de Cuentos completos y Poesía completa. En España y en América Latina, los tres tomos de las obras reunidas se publicarán en el sello de Alfaguara. Sudamericana también lanzará un libro con cuatro cursos inéditos que Borges dictó entre 1951 y 1952, al cuidado de los profesores e investigadores Daniel Balderston y Mariela Blanco.

 

Instalación y muestra en la Feria del Libro

El habitual megastand de Penguin Random House en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se lucirá con una instalación especial dedicada exclusivamente al escritor. Y las autoridades de la Fundación El Libro anticiparon a LA NACION que en la Feria del Libro porteña habrá un sector “alegórico” con un laberinto, una muestra con la colección Vaccaro-Roemmers y un espacio inmersivo con producción del gobierno de la ciudad de Buenos Aires.

En la Red de Bibliotecas Públicas porteñas, Borges será protagonista. “Su obra será el eje central de la programación de la Red de Bibliotecas Públicas -dijo a este diario el director general de Promoción del Libro, Bibliotecas y la Cultura, Javier Martínez-. Borges estará presente de manera transversal, tanto en la Feria del Libro como en la Biblioteca Pública Digital Jorge Luis Borges, que contará con estanterías alusivas y contenidos especialmente curados. Además, todas las bibliotecas de la red desarrollarán actividades especiales, con un énfasis particular en la Biblioteca Miguel Cané, un espacio profundamente ligado a su trayectoria, donde trabajó y escribió algunos de sus cuentos más célebres”.

 

Letras y arte en el Recoleta

El Centro Cultural Recoleta, en sociedad con la Fundación Borges y de la mano de un comité curatorial integrado, entre otros, por Rodrigo Alonso, Pablo Gianera, Lucas Adur y su director, Maximiliano Tomas, será sede de una exposición dedicada a Borges que ocupará los ochocientos metros cuadrados de la Sala Cronopios. “Vinculará la literatura y las artes visuales, relacionará diversos aspectos de la vida y la obra de Borges, como la metafísica, la religión, los medios de comunicación, el cine, sus relaciones sentimentales, y se expondrán por primera vez objetos y documentos que cederá en préstamo temporal la fundación que dirigía María Kodama y ahora está al mando de sus sobrinos y sobrinas -dice Tomas a LA NACION-. Además, a partir de mayo, el Recoleta albergará una larga serie de actividades inspiradas en la figura de Borges”.

 

Bajo la lupa de especialistas

Desde el Borges Center de la Universidad de Pittsburgh, que dirigen Balderston y Alfredo Alonso Estenoz, relanzarán Cuadernos & Conferencias y una nueva versión en un volumen de Poemas y prosas breves (2018), Ensayos (2019) y Cuentos (2020), libros de manuscritos de Borges, y las notas para las clases sobre Gustav Flaubert (que aparecieron en Ensayos) en un volumen separado, con nuevos textos críticos. Preparan además un libro con recomendaciones para hacer una edición crítica de la obra de Borges, que tiene como propósito servir de guía para una futura edición crítica

 

En movimiento, en el Colón

Uno de los atractivos principales de la temporada del Ballet Estable del Teatro Colón, que dirige Julio Bocca, es Borges, la nueva obra que prepara el coreógrafo español Goyo Montero (que el invierno pasado montó aquí su pieza Chacona), que le pondrá movimiento a la literatura, los temas y la figura del mayor escritor argentino, con música de Gustavo Santaolalla y Owen Belton. En diálogo con LA NACION, el madrileño -confeso admirador del escritor argentino desde su adolescencia- anticipó que se tratra de un proyecto detrás del cual lleva años, “basado en El Aleph, que es de alguna manera un compendio de todo el universo de Borges". Montero estará dedicado desde julio en Buenos Aires a trabajar con la compañía en esta creación que en septiembre tendrá su estreno mundial.

 

En la Academia

En la Academia Argentina de Letras (AAL) se prevén tres grandes homenajes en 2026: además de los cien años de Don Segundo Sombra, novela canónica de Ricardo Güiraldes (“la mejor novela gauchesca argentina”, según Borges), y de los cien años de Violín del diablo, de Raúl González Tuñón, se hará un tributo a Borges, a cuarenta años de su muerte. “Es un aniversario singular porque la mayoría de los académicos y muchos de sus lectores asistimos a esa fecha triste para las letras universales”, dice el presidente de la AAL, Rafael Oteriño.

Para el segundo semestre del año, se esperan, además de las Jornadas Borges que organiza la Fundación, nuevas ediciones del BorgesPalooza, al cuidado de Daniel Mecca, y del Festival Borges, coordinado por Marisol Alonso y Vivian Dragna.

 

Fuente: La Nacion

https://www.lanacion.com.ar/cultura/oraculos-laberintos-instalaciones-y-hasta-un-ballet-diez-tributos-a-borges-a-40-anos-de-su-muerte-nid23012026/

jueves, 25 de diciembre de 2025

“El Aleph” de Borges cumple 80 años: breve historia de “una puerta abierta a lo imposible”


 

En 1945, el cuento fue publicado por la revista Sur. Esta semana la Biblioteca Nacional inaugura una muestra dedicada a este texto que muchos consideran el mejor relato del escritor argentino más universal

 

Luciano Sáliche

 

Una mañana de 1945, de esas en que el verano se aleja y el otoño aparece despacio, Borges llegó exultante a la casa de Estela Canto. Días antes le había escrito una carta en la que le contaba que estaba terminando “el borrador de la historia que me gustaría dedicarte: la de un lugar (en la calle Brasil) donde están todos los lugares del mundo”. Esa tarde de 1945 Borges caminó las calles porteñas con una alegría disimulada. Tocó el timbre en una casa de San Telmo, Estela abrió la puerta, se besaron las mejillas y luego de algunas palabras corteses y sonrisas tímidas, sacó el texto. Era El Aleph.

 

Cuando Adolfo Bioy Casares los presentó, agosto de 1944, Borges apenas le tendió la mano. Estela era una mujer imponente y ese desinterés la descolocó. Él, de 45 años, era una figura gravitante en los círculos literarios —acababa de salir Ficciones—; ella, de 28, había publicado El muro de mármol, su primera novela. “Inmediatamente dirigió sus grandes ojos celestes en otra dirección. Era casi descortés. E inesperado. En aquellos días yo daba por supuesto que los hombres tenían que impresionarse conmigo”, escribió en su libro de 1989 —él ya había muerto—, titulado Borges a contraluz.

 

Llegó el verano, y una noche, ya más en confianza, Borges le propuso salir a caminar. “En avenida de Mayo entraron en un bar. Ella se pidió un café y él, como siempre, un vaso de leche”, cuenta Daniel Mecca, poeta y director del BorgesPalooza. A ambos les gustaba Bernard Shaw; sobre eso hablaron horas. Caminaron un rato más y en Parque Lezama, en la escalinata que mira a la calle Brasil, se sentaron en silencio. Esa imagen volvió al escribir El Aleph. Mientras conversaba con la mujer de la que se estaba enamorando, creyó ver lo que “ningún hombre ha mirado: el inconcebible universo”.

 

Aquella mañana, exultante, con una alegría disimulada, Borges sacó el manuscrito “garabateado, lleno de borrones y tachaduras”. Ella se sentó frente a la máquina de escribir. “Borges me hablaba de los progresos que iba haciendo con El Aleph y, mientras me dictaba, se reía a carcajadas de los versos que endilgaba a Carlos Argentino", recordó Estela. Carlos Argentino Daneri es el primo hermano de Beatriz Viterbo, la amada del protagonista del cuento. Ella acaba de morir y Daneri le dice que vaya a la casa de su prima, que iba a ser demolida, porque en el sótano hay un “objeto secreto y conjetural”.

 

Era “una pequeña esfera tornasolada, de casi intolerable fulgor”, dice el protagonista del cuento. “Al principio la creí giratoria; luego comprendí que ese movimiento era una ilusión producida por los vertiginosos espectáculos que encerraba. El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño”, y le sigue una larga descripción. Borges le pidió a Estela Canto que lo ayudara a escribir esa parte; ella se negó. “Sentí infinita veneración, infinita lástima”, concluye el protagonista. El relato —sobre el final— está dedicado: “A Estela Canto”.

 

Las interpretaciones de este relato son disímiles. La pregunta que subyace —y que subyace en toda obra literaria— es cuál es la potencia de la literatura. Nadie podría decir que a Borges no le interesaban esas cosas. ¿La construcción de un objeto que albergue, no solo la totalidad, sino la eternidad, todas las posibilidades, incluso las no imaginadas aún, no es acaso la potencia de la literatura misma? Es curioso, incluso gracioso, que el motivo por el cual el Aleph corre el peligro de desaparecer es que van a demoler la casa donde el objeto habita para ampliar una “desaforada” confitería.

 

Hace 80 años, en 1945, la revista Sur publicó "El Aleph" y cuatro años después se editó como libro

 

“Georgie estaba tan contento como un niño”, recordó en una entrevista que le hizo en 1989 Graciela Musachi en la Biblioteca Freudiana de Vicente López, rescatada por Daniel Mecca. El texto, escrito en hojas cuadriculadas, “contenía un objeto que mostraba todos los objetos del mundo. El objeto se llamaba el Aleph. No dijo que el Aleph era la primera letra del alfabeto hebreo. Para él era ese objeto, una puerta abierta a lo imposible. Era un calidoscopio”. Al terminar, se llevó las hojas mecanografiadas a la revista Sur, la revista de Victoria Ocampo, donde se publicaría por primera vez.

 

Cuando Borges le propuso casamiento, ella, risueña —¿una venganza al desinterés de cuando los presentaron?—, le dijo que aceptaría “con mucho gusto”, pero que había un detalle: “Soy discípula de Bernard Shaw”: “no podemos casarnos si antes no nos acostamos”. El incipiente romance jamás prosperó. Estela se quedó con el manuscrito y lo subastó en 1985: lo compró el Ministerio de Cultura de España por 25.760 dólares. Cumplió en avisarle; él apenas ofreció un chiste. Para entonces, ya había suficiente consenso de que era de uno de los mejores cuentos de la literatura argentina.

 

Fuente: Infobae

https://www.infobae.com/cultura/2025/08/20/el-aleph-de-borges-breve-historia-de-una-puerta-abierta-a-lo-imposible/