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sábado, 7 de diciembre de 2024

Jacinto Chiclana (Astor Piazolla – Jorge Luis Borges)


 Se estrenó el 1 dic 2024  CAPILLA CATÓLICA DEL COLEGIO LA DOLOROSA 

LOJA - ECUADOR

La interpretación coral de la milonga "Jacinto Chiclana", compuesta por Astor Piazzolla sobre un poema de Jorge Luis Borges y con arreglos de Darío González, presentada por el coro de la Casa de la Cultura, Núcleo del Guayas, en el II Encuentro Coral Internacional "CANTA, LOJA CANTA", fue un momento de gran intensidad musical y literaria.

Bajo la dirección del maestro Juan Carlos Urrutia Palacio, el coro logró transmitir la profunda melancolía y el lirismo de esta obra maestra, fusionando a la perfección la poesía de Borges con la música de Piazzolla. La interpretación coral, con sus armonías ricas y su emotividad, realzó la belleza de la letra y la complejidad rítmica de la composición.

Esta presentación fue un verdadero homenaje a la música argentina y a la literatura universal, demostrando la versatilidad del coro y la riqueza del repertorio coral. La milonga "Jacinto Chiclana" se convirtió en uno de los momentos más destacados del Noveno Festival de Artes Vivas 2024, dejando una profunda impresión en el público asistente.

Fuente: You Tube

https://www.youtube.com/watch?v=66L7LcJo6OU

domingo, 27 de octubre de 2024

Jorge Luis Borges: Su Viaje Sensorial por Marruecos

 


 Cultura y Ciencia, Slider

 

En 1984, cuando el más universal de los escritores argentinos, Jorge Luis Borges, visitó Marruecos, ya llevaba varios años sin visión. Sin embargo, su ceguera no le impidió experimentar una vivencia sensorial conmovedora.

 Santiago de Luca, director de la revista literaria internacional SureS y coordinador del Espacio Argentina-Maghreb “Jorge Luis Borges”, rescata este episodio poco comentado en la vida de Borges, revelando la sensibilidad que el escritor excepcional tenía hacia una cultura singular y auténtica.

Para De Luca, “Borges y Marruecos se encontraron físicamente al final de su vida, pero pareciera que se conocían desde siempre: Marruecos es borgesiano y Borges habita las metáforas de Marruecos”.

 Por iniciativa del difunto SM Hassan II, Borges fue el invitado de honor en el 7º Congreso Mundial de Poesía, celebrado en octubre de 1984 en Marrakech, bajo la presidencia del ex presidente senegalés y cantor de la negritud, Léopold Sédar Senghor.

 “Borges no podía ver Marruecos (ya que era no vidente) pero lo sentía. Podía tocarlo, olerlo y, según algunos testimonios, disfrutó enormemente del universo sonoro” que emanaba de una sociedad vibrante.

 De Luca añade que “al caer la noche, Borges se conmovía con los llamados a la oración que ascendían de las mezquitas cercanas”. Esta emoción fue captada y luego narrada por su esposa, María Kodama, quien lo acompañaba durante su estancia en la ciudad ocre.

 En la plaza Jamaa El Fna, Borges, sin entender el idioma, fue cautivado por los sonidos musicales y las actuaciones de los “Hlaikiyas” (cuentacuentos públicos) que pueblan este espacio emblemático.

 Para De Luca, “Borges se reconoció entre esos narradores porque él era, a su manera, un cuentacuentos como ellos. Pertenecía a esa antigua estirpe de narradores marroquíes”, que transportan al espectador hacia horizontes similares a los universos borgesianos.

 Aunque visitó Marruecos solo una vez, Jorge Luis Borges logró crear, a través de sus lecturas y su imaginación, un vínculo profundo con el reino y con su rico patrimonio cultural y espiritual, que aparece en su obra como un lugar simbólico, un espacio donde se cruzan los mundos, donde resuenan los ecos del infinito y de lo místico.

 En su odisea literaria, Borges fue “muy receptivo a la literatura árabe en general, como la poesía preislámica o Jahiliya que comentó en su obra. Asimismo, su lectura de Las mil y una noches fue la más poderosa realizada en español”.

 La poeta venezolana Ana María del Re, presente también en Marrakech en 1984, recuerda su conversación con Borges sobre su estancia en la ciudad ocre. “Cada mañana, el muecín me despierta y eso me llena de alegría. Me emocionan las oraciones de los fieles”, le contó Borges a Ana María. Esta confesión reveló el gran atractivo que siempre tuvo la mística sufí para Borges.

 Fascinada por este tipo de comunión que parecía envolver a Borges durante su estancia en Marrakech, María del Re escribió que “a lo largo de su obra, hay continuas alusiones a la cultura oriental, su historia, sus tradiciones, sus mitologías; hay toda una recreación de ese pasado lejano”.

 Las historias como las que se cuentan desde hace siglos en Jamaa El Fna habrían despertado en Jorge Luis Borges un gran asombro por el mundo árabo-musulmán. En uno de sus poemas escritos en Ronda, España, Borges alababa la magia de Marruecos y del Oriente en general, con estos términos: “en la delicada oscuridad de la ceguera, un silencio cóncavo de patios, un ocio de jazmín y un leve murmullo de agua, que evocaba recuerdos de desiertos”.

 A pesar de las pocas menciones de este episodio en la vida de Borges, su único viaje a Marruecos, dos años antes de su muerte, fue un encuentro entre un escritor y un espacio que había explorado a menudo a través de sus lecturas, ayudado por una imaginación fecunda a pesar de su ceguera.

 Los testimonios disponibles indican que Marruecos ofreció a Borges una experiencia sensorial e intelectual intensa.

 Aunque tardía, la experiencia marroquí de Borges aportó profundidad a su obra, confirmando su estatus de escritor universal, capaz de trascender las fronteras del tiempo y del espacio.

 En el imaginario borgiano, las medinas de Marruecos y sus callejones sinuosos parecen ser espacios directamente sacados de sus propios escritos, amueblados por laberintos literarios. Estos lugares, que mezclan el pasado y el presente y donde cohabitan lo sagrado y lo profano, resonarían con las obsesiones literarias inextricables de Borges, cuyos aficionados albergan la esperanza de que el célebre escritor haya podido confrontar en tierra marroquí sus exploraciones literarias con la realidad.

Fuente: Marruecom

https://marruecom.com/2024/08/16/jorge-luis-borges-su-viaje-sensorial-por-marruecos/


 

martes, 12 de diciembre de 2023

China pensada por Jorge Luis Borges


En el transcurso de su vida, Borges abrigó un fervoroso afecto por China. En sus obras, se refirió frecuentemente a la cultura, la historia y las tradiciones de China, por ejemplo, el protagonista de su novela El jardín de senderos que se bifurcan es chino. Además de eso, todavía hay otra prueba clara e interesante que testimonia el estrecho vínculo que unía a Borges con China: un bastón.

Fuente:  You Tube

https://www.youtube.com/watch?v=dS_L0z2sG0U

domingo, 23 de julio de 2023

Borges, el impulso de la sangre - Marcos Liyo


Biblioteca Nazionale di Cosenza – ITALIA -  Festival Borges

20 jul 2023

En “Borges, el impulso de la sangre”, Marcos Liyo presenta un tema muy importante para nuestro escritor: la fuerza ancestral que atraviesa de principio a fin la obra literaria. La charla recorre el aspecto mítico de la genealogía, la procedencia y la pertenencia, la herencia como condición creativa, el culto a los mayores, el árbol genealógico del autor y una breve biografía de los personajes más importantes. También se leen e interpretan algunos de los poemas que Borges dedicó a sus antepasados.

 

Esta conferencia se llevó a cabo el jueves 27 de Abril de 2023 en la Sala Leone de la Biblioteca Nazionale di Cosenza, en colaboración con esta institución y con el apoyo del Ministerio della Cultura d'Italia.

 

En el subtitulo "Español" se encuentra la transcripción de la conferencia. Se salvaron algunas dudas de la oralidad y entre corchetes [ ... ] se corrigen las erratas.

 

Edición y posproducción audiovisual: Federico Font

 

Fuente: You Tube

https://www.youtube.com/watch?v=5yo93ZMrCXM

 


 

sábado, 10 de septiembre de 2022

“Ser colombiano es un acto de fe”: cuando Jorge Luis Borges estuvo en Colombia

Juan Camilo Rincón es el autor de "Ser colombiano es un acto de fe. Historias de Jorge Luis Borges y Colombia". (Diseño a partir de imágenes: Jesús Avilés/Infobae).
 

El escritor argentino, que habría cumplido 123 años esta semana, visitó el país andino en tres ocasiones. Existe un libro que habla sobre ello, escrito por el periodista colombiano Juan Camilo Rincón

 

Por Santiago Díaz Benavides

 

25 de Agosto de 2022

 

Cada 24 de agosto se conmemora el natalicio de Jorge Luis Borges, y además se celebra ‘El Día del Lector’ en varios países de habla hispana. El escritor argentino es una de las figuras más importantes de la literatura universal y con cada años que pasa, sus lectores aumentan y el estudio de sus obras se diversifica.

 

Borges es considerado como el responsable de abrir las puertas para toda una generación de escritores latinoamericanos que triunfó en Europa y el mundo entero. De hecho, no habríamos dado con Julio Cortázar si este no lo hubiese descubierto en primera instancia, si no le hubiese dado la oportunidad de publicar sus primeros relatos. Sin Borges no habría José Donoso, ni Ricardo Piglia, ni Alberto Mangel; no existiría Gabriel García Márquez, ni Mario Vargas Llosa. Por Borges existió un ‘Boom’ Latinoamericano, por Borges existe hoy como la conocemos la literatura de nuestro continente.

 

Su influencia es innegable. Marcó a toda una generación y aún hoy es leído como un referente, estudiado y debatido. No se ganó el Premio Nobel de Literatura porque la vida no lo quiso así, pero debió haberlo obtenido porque el autor de El hacedor es y será siempre una de las grandes voces de la literatura universal en toda su historia.

 

    Visitó Colombia en tres ocasiones. Lo hizo en 1963, en 1965 y en 1978. Conocía y admiraba los versos de José Asunción Silva y exaltaba la narrativa de Jorge Isaacs con su María (1867). Fue cercano a Juan Gustavo Cobo Borda y Álvaro Castaño Castillo, quien lo entrevistó en varias ocasiones. Mantuvo correspondencia con Jorge Gaitán Durán durante varios años y escribió uno de sus relatos pensando en un personaje colombiano.

 

No se tiene muy presente que fue declarado ciudadano meritorio por parte de la Alcaldía de Bogotá, en el año 1978, y que recibió las llaves de la ciudad. Hay muchas cosas que la gente no conoce, pero que el escritor y periodista bogotano Juan Camilo Rincón se ha dedicado a rememorar en su libro Ser colombiano es un acto de fe. Historia de Jorge Luis Borges y Colombia.

 

En este libro, el autor bogotano, que también ha escrito sobre Cortázar y las relaciones entre la literatura mexicana y la colombiana, le permite a los lectores acompañar a Borges durante su paso por Colombia, ir de la mano con él y vivir de cerca la época y la historia. El lector podrá encontrar en estas páginas un buen número de anécdotas y datos que develan el profundo cariño que Borges llegó a tomarle a nuestro país.

 

Al respecto de estos episodios, y en el marco de la conmemoración del natalicio del escritor argentino, Rincón conversó con Infobae y habló de lo que significó para Borges haber visitado Colombia en esos años.

 

— ¿Qué caracterizó las visitas de Borges al país?

 

— Es importante resaltar que la primera visita de Borges tuvo un interesante antecedente. El autor ya tenía a Colombia en su radar, pues en 1937 había publicado un artículo en la revista argentina El Hogar, titulado «Vindicación de la “María” de Jorge Isaacs». A esto se suma su relación con dos revistas colombianas, que desde la década del cincuenta venían publicando textos suyos: Cromos con “La escritura del dios” en 1954, y Mito con un texto de Pedro Gómez Valderrama, de 1957, sobre los seres imaginarios de Borges. A raíz de esto, el Comité de Dirección de la revista hizo algunas gestiones que desembocaron en esa primera visita en diciembre de 1963. Como abrebocas, Mito hizo un especial en el mes de noviembre sobre el autor, a quien además incluyó como integrante del Comité Patrocinador. El especial presentó reseñas sobre su obra hechas por intelectuales como Rafael Gutiérrez Girardot, Pedro Gómez Valderrama, Marta Mosquera y Hernando Téllez. Las visitas de Borges nacieron de invitaciones que le hicieron entidades públicas como secretarías de educación y alcaldías, e instituciones privadas como la revista Mito. Hizo recorridos por universidades, teatros, alcaldías, bibliotecas y emisoras de Bogotá, Cartagena, Barranquilla, Medellín y Cali, recitando sus textos y dando conferencias sobre sus temas favoritos: Lugones, la poesía gauchesca, la creación de lo fantástico. También hizo constantes referencias a su lectura y gusto por autores como José Eustasio Rivera, José Asunción Silva, Guillermo Valencia y León de Greiff.

 

— ¿Quién lo acompañó entonces?

 

— En las dos primeras visitas vino con su madre, Leonor Acevedo; en la tercera lo hizo acompañado por María Kodama. En las tres ocasiones fue recibido y acompañado por personalidades de la política y la cultura como Ramón de Zubiría; la artista colombo-uruguaya Martha Traba; la cantante mexicana Chavela Vargas; los fundadores de la HJCK, Álvaro Castaño y Gloria Valencia; Jorge Valencia Jaramillo; Hernando Durán Dussán; Gloria Zea, entonces directora de Colcultura; el poeta y ensayista Juan Gustavo Cobo Borda; Hernando Valencia Goelkel; Roberto Burgos Cantor; Félix Turbay; Gustavo Tatis Guerra, entre muchos otros.

Retrato de Jorge Luis Borges por Grete Stern. Wikimedia Commons

Retrato de Jorge Luis Borges por Grete Stern. Wikimedia Commons

 

— ¿Cuál fue la impresión que se llevó? Al final termina hablando sobre el país en uno de sus relatos

 

— Excepto por la anécdota de la discusión de Borges con un colombiano que se jactó al afirmar que el nuestro era el único país donde se hablaba el español de España, idea que el autor criticó, siempre tuvo una impresión muy positiva del país. Así se lo hizo saber a sus grandes amigos Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo cuando regresó a Buenos Aires después del primer viaje a Colombia: “Gente muy irónica y civilizada (...). Y no tienen la superstición nacional que se encuentra en el Uruguay y, según creo, en el Brasil. No, los colombianos son muy civilizados. Conocen el Martín Fierro; conocen a Lugones; a Güiraldes...”. En uno de sus poemas dijo: “Oh destino de Borges, / haber navegado por los diversos mares del mundo / o por el único y solitario mar de nombres diversos, / haber sido una parte de Edimburgo, de Zurich, de las dos Córdobas, de Colombia y de Texas” (El otro, el mismo, 1969). A Modesto Montecchia le dijo que Colombia era uno de los países más agradables que había conocido, pues su gente culta le parecía “realmente admirable. Yo pensé que podía ser fácilmente (si me admiten, claro está) amigo íntimo de muchos de ellos…”. También expresó su deseo de conocer a fondo la narrativa colombiana, “primero por su importancia y luego por el sentido amor que le tengo a este país”. También está el cuento “Ulrica” incluído en El libro de arena (1975), cuyo protagonista es un profesor colombiano, para quien tener esta nacionalidad “es un acto de fe”. Estos son solo algunos ejemplos del afecto que profesó por el país en numerosas ocasiones.

 

— ¿Qué significó su presencia en esos años?

 

— Sus visitas fueron de enorme importancia para la cultura y la literatura del país, pues aunque en la de 1963, por ejemplo, Borges no era tan conocido por el público colombiano en general, ya era ampliamente reconocido por los círculos culturales e intelectuales colombianos. Tanto, que la Universidad de los Andes le otorgó un doctorado honoris causa; la emisora HJCK lo invitó a grabar la lectura en voz alta de sus poemas; todos los medios registraron su visita, reseñaron y analizaron su obra, y lo entrevistaron para luego publicar extensos artículos; en 1977 el alcalde Bernardo Gaitán Mahecha expidió un decreto para otorgarle la Orden Civil al Mérito Ciudad de Bogotá; y en 1978, cuando por fin pudo venir a recibir el reconocimiento, se le dieron las llaves de Medellín, evento en el que, emocionado, dijo: “... estoy añorando esta tarde en que estoy con ustedes, en que me siento en tierra de Colombia; en donde me siento rodeado por la cóncava hospitalidad y generosidad de todos ustedes. Muchas gracias, digo esto a cada uno de ustedes, no a todos, a cada uno de ustedes, singularmente. No puedo hablar… Estoy muy conmovido...”.

 

— ¿Cómo se le leía entonces y cómo se le lee hoy? ¿Sigue vigente y con la misma fuerza?

 

— Se le sentía como el gran argentino universal, al que “… leyéndolo y releyéndolo, aprenderán a dar al cuento colombiano un rumbo más interesante que el del reservado costumbrismo que nos tiene todavía encadenados al siglo diecinueve, superficial y bonachón, racionalista y verboso (…). Creo que Borges es el cuentista más grande de América, puede redimirnos del caos” dijo en su momento Ebel Botero en el Magazín Dominical de El Espectador. Hoy sigue vigente, especialmente en su ensayística, su mirada literaria aguda y cáustica, su inteligente humor ácido pero, sobre todo, por su vasto conocimiento que nunca pierde fuerza. Se le lee como ese que rescató a los gauchos, los payadores y los cuchilleros, que reivindicó la traducción como enigma y, en fin, como el gran sabedor de la literatura universal.

 

Fuente: Infobae

https://www.infobae.com/leamos/2022/08/25/ser-colombiano-es-un-acto-de-fe-cuando-jorge-luis-borges-estuvo-en-colombia/