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domingo, 28 de agosto de 2016

Plasman frases poéticas de Borges, para recuperar bardas de la Ciudad de México



 
Plasmar sentimientos de los habitantes de la Ciudad de México y recuperar bardas en calles y avenidas, es el principal objetivo de la iniciativa “Ciudad y palabra CDMX”, que ahora llega a la colonia Nápoles para pintar la frase “La ciudad está en mí, como un poema que no he logrado detener en palabras”, del escritor argentino Jorge Luis Borges (1899-1986).

Se trata de un proyecto impulsado por los colectivos Acción Poética y Mensajeros Urbanos, en conjunto con las secretarías de Desarrollo Social y Cultura capitalinas, que busca dar una mejor imagen a espacios que comúnmente están grises o llenos de grafiti, además de dar voz a las personas que habitan la ciudad.


“Tenemos una identidad con los espacios públicos, y qué mejor plasmar frases poéticas que pueden establecer como mensaje que la ciudad es importante”, afirmó José Ramón Amieva Gálvez, secretario de Desarrollo Social de la Ciudad de México.

Entrevistado por Notimex mientras integrantes de los colectivos pintaban la barda ubicada en Río Becerra y calle Georgia, en la colonia Nápoles, Amieva Gálvez explicó que “Ciudad y palabra” continuará hasta finales de 2018 con una cantidad aproximada de 27 mil espacios intervenidos en 45 colonias de la ciudad.

“Queremos llegar a esos espacios y pretendemos cerrar este año por lo menos con cinco mil espacios pintados, nosotros buscamos colonias donde las bardas están llenas de grafiti.”, aseguró el funcionario.

Indicó que en este proyecto también participan instancias como el Instituto Nacional de la Juventud (Injuve) y una empresa de pintura que dona los materiales para llevar a cabo las intervenciones.

“Estamos tomando las calles y avenidas para expresar nuestros sentimientos, todos los sentimientos son muy válidos y bienvenidos, porque en los momentos de felicidad, tristeza, amor y decepción, siempre hay una frase que nos permite tener esa identificación”, expresó José Ramón Amieva.

En su oportunidad, Alejandra Moreno, asesora en la Secretaría de Desarrollo Social de la Ciudad de México, destacó que el propósito de este programa es mejorar el entorno urbano con frases poéticas que se colocan en algunas bardas de espacios públicos o viviendas.

Fuente :  Notimex México

miércoles, 19 de marzo de 2014

Inauguración Paseo Jorge Luis Borges en Concordia



 
El viernes 14 de marzo a las 10 hs. se inauguró el Paseo Jorge Luis Borges, en el predio ubicado bajo el tanque de agua, frente a la Plaza Rural. A raíz de una iniciativa gestada por alumnos y docentes de la escuela Secundaria Nº 6 “Jorge Luis Borges” para generar allí un espacio dedicado al canje de libros usados

En homenaje al reconocido escritor Jorge Luis Borges se expone allí la poesía “JUAN LÓPEZ Y JOHN WARD” dedicada por el genial autor a los caídos en la Guerra de Malvinas. Razón por la cual en este acto estuvieron presentes integrantes del Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas de nuestra ciudad.

 “A quienes les guste la literatura o son bibliófilos se les brindará un ámbito más en la ciudad para intercambiar libros, comprar, vender, encontrar ediciones de obras buscadas o simplemente dialogar e intercambiar miradas acerca de esta manifestación tan importante del arte”

Directivos de la Escuela recordaron los inicios de este proyecto, hoy hecho realidad. Un proyecto ideado desde el área de ciencias sociales que buscaba como objetivo despertar en los estudiantes la valoración de lo público como “lugar”, distinguiéndolo claramente del concepto de “no lugar” al que suele asociarse cuando hablamos de los espacios de uso común en las ciudades.

“El viejo tanque silencioso y olvidado al que pasábamos sin ver hoy ha cambiado. Nuestra fábrica de ideas lo inventó como un jardín habitado de poemas que se asomaran en letras coloridas. Pensamos también en bancos para poder disfrutarlo. Por eso queremos agradecer a quienes nos escucharon. Todos los días pueden ser un gran día para recuperar un sueño. Todos los días aprendemos uno del otro, no perdamos de vista la utopía. Cada uno de nosotros desde su lugar puede contribuir a que un mundo mejor sea posible”

Fuente : La Gazeta de Concordia
16 marzo, 2014

sábado, 19 de junio de 2010

Mural en Granada, Alhambra Poema de Borges



Jorge Luís Borges visitó la Alhambra cuando ya había perdido del todo la vista, y lo hace para enseñársela a su compañera María Kodama. Así ha interpretado los escritores Antonio Muñoz Molina y Francisco Ayala este poema:



"…Que la tarde que miras es la última", dice al final el poema de Borges, fechado en Granada en 1976, diez años exactos antes de su muerte. Probablemente, intuía, al salir de la Alhambra con melancolía y desgana, con cansancio de hombre viejo y ciego al que la celebridad le acumula viajes agotadores, presencias de desconocidos, horas de abatimiento en habitaciones de hotel, que ya no volvería nunca a ese palacio tan claro en la memoria, tan hecho de niebla y de voces en el regreso. Con frecuencia escribía sobre las cosas que hacemos inadvertidamente por última vez: cerrar una puerta que ya no cruzaremos de nuevo, un libro que no tendremos ya tiempo de abrir. Comprendería que se estaba despidiendo para siempre y no sólo de la Alhambra sino también, de algún modo, del recuerdo venerado de su visita de tantos años antes, cuando su padre vivía y su madre era joven, cuando él mismo era un muchacho miope y tímido, asustado del mundo, enfermo de literatura. María Kodama iba con él: ella es quien me contó la impaciencia con que Borges se preparaba aquella mañana para la visita, anticipándole las maravillas que recordaba bien y que ella aún no había visto, tan ilusionado por volver y mostrárselas que hasta se le olvidó que estaba ciego.

Es un poema conmovedor. La radiante, deslumbradora luminosidad de la Alhambra está ‘vista’ por el ciego mediante los sentidos restantes. Tampoco ahora ha de rebajar ‘a lágrimao reproche’ la referencia a su ceguera. ‘Grata la voz del agua / A quien abrumaron negras arenas’, comienza, recogiendo a través del oído la impresión del paraje que se niega a sus ojos, para apelar en seguida al sentido del tacto: ‘Grato a la mano cóncava / El mármol circular de la columna’. Y otra vez al oído: ‘Gratos los finos laberintos del agua […]. (Ayala 2006: 494)

viernes, 18 de junio de 2010

Mural evocando a Borges en Mar del Plata



La ciudad que Jorge Luis Borges escogió para escribir algunas de sus imborrables historias inauguró en el 24 de agosto del 2000 un gigantesco mural situado en la plazoleta que lleva su nombre, en la esquina sudoeste de San Martín y La Rioja.

La obra pertenece al dibujante Miguel Antonio Repiso, conocido como Rep. Mide 9 metros de alto por 14 de ancho, y en su construcción se utilizaron 3200 cerámicos de 20 centímetros de lado, lo que la convierte en una de las más grandes del país.

La imagen, coloreada con tonos pastel, muestra la zona céntrica de la ciudad vista desde el océano y sobre el horizonte se levanta la figura de Borges, con las manos descansando en su bastón. Los edificios y los principales paseos están representados por libros cerrados y semiabiertos, parados y acostados. Allí se reconocen Punta Iglesia, el muelle de pescadores de la Playa Bristol, el complejo Casino y Hotel Provincial y los rascacielos más conspicuos del balneario.

Galeria Fotográfica










Fotos : Julio Giustozzi

Borges en un Mural de Segui


Foto : Julio Giustozzi




Un retrato argentino del maestro Seguí deslumbra en la 9 de Julio

Tiene 88 metros de largo por 34 de alto. Y evoca a personajes y lugares tradicionales.



La revista Billiken, la casita de Tucumán, Isidoro Cañones, Gardel, Fangio, Gatica y el Obelisco. Todos ellos, entre otros grandes clásicos argentinos, ilustran “Los mitos de mi infancia”, la obra del artista Antonio Seguí que desde ayer luce sobre el frente del Edificio del Plata, en Carlos Pellegrini al 200. Tardaron casi cuatro horas en desplegar y fijar al edificio una reproducción de 2.992 m2 de la obra del artista cordobés, continuando así con el ciclo Arte en el Plata, iniciado el año pasado por el Ministerio de Cultura porteño y la Fundación Banco Ciudad.

“Seguí combina el rigor artístico con la identidad popular –afirmó el ministro de Cultura, Hernán Lombardi–. Es fantástico que además de estar en museos y las galerías, renueve el espacio público de la Ciudad”.

En la obra que ahora cubre el Edificio del Plata, Seguí rescata con el humor que lo caracteriza figuras de manual escolar, como la del Cabildo. Y también personajes como Borges, el nadador Pedro Candioti, el jugador de River Adolfo Pedernera y el de Boca, Severino Varela, aún recordado por el gol que le metió a River de cabeza y con una boina blanca puesta en 1943. Pero además de usar imágenes, el artista refleja mitos y máximas en leyendas escritas a veces en cursiva, a veces en mayúscula, como si el lienzo fuera un cuaderno. “Sean solidarios”; “Alpargatas para todos”, “La Misa Criolla”, “Sargento Cabral” se lee en una gran sopa de letras.

Antonio Seguí creó “Los mitos de mi infancia” por encargo del Gobierno porteño, especialmente para el edificio donde es exhibida . “Traté de reflejar lo que veía en mi pizarra cuando tenía 8 años”, le contó a Lombardi mientras ambos supervisaban la impresión de la reproducción, el lunes pasado, un día antes de regresar a París, donde reside desde 1963.

“El retorno a la infancia es, en Seguí, una marca registrada –explicó la curadora Clelia Taricco–. Para este artista cordobés, que suele decir que trabaja en París pero vive en Córdoba, la infancia es y ha sido permanentemente a lo largo de toda su producción, la fuente de donde abrevan sus ideas. De la niñez provienen sus imágenes, sus recuerdos y hasta sus comidas”.

Como las cuatro obras ya exhibidas en el frente del edificio (“Velocidad”, de Fabián Burgos; “Siesta”, de Guillermo Ueno; “Ventana”, de Max Gómez Canle, y “Terraza”, de Marcos López), la de Seguí está impresa sobre una lona vinílica microperforada o MESH. Tiene 88 metros por 34 y es un material liviano y resistente al viento, que no impide la entrada de luz ni tapa la visión del edificio hacia afuera.

Este no es el primer trabajo de Seguí que irrumpe en el espacio público. Una de sus esculturas, Icaro, realizada en piedra de lava, se erige en el Parco Nazionale del Vesuvio en Herculano, Italia. Sus esculturas en acero pintado también están presentes en Córdoba y en distintas ciudades de Francia, Bélgica y Colombia.

Fuente : Nora Sánchez
Clarín 06/06/10

Galeria Fotográfica