domingo, 30 de abril de 2023

Gracias a la inteligencia artificial, el ‘Borges’ de Bioy vuelve a estar disponible en la web

 

Ya está disponible en la red el libro, a esta altura inhallable, “Borges”, de Adolfo Bioy Casares, que reúne las entradas del diario del escritor fallecido en 1999 donde se transcriben las conversaciones entre ambos.

 

Omar Genovese

 

El libro Borges, de Adolfo Bioy Casares (Destino, 2006), está agotado en librerías, usado e impecable, las casi 1.700 páginas encuadernadas en tapa dura hoy cotizan en no menos de $ 250 mil. Existe una versión minor (Back List, 2011), 692 páginas, que condensa lo relevante en los diálogos entre Borges y Bioy. Ambas ediciones al cuidado de Daniel Martino. Del primero, con todos sus excesos, se han realizado valoraciones positivas y negativas, estas últimas llegan a cuestionar la ética de Bioy Casares, si como amigo no traiciona la confianza que volcó Borges en la intimidad. Esto incluye dudas sobre la autoría, si la real contribuyente del mismo –y testigo memorioso– no fue Silvina Ocampo, esposa de Bioy Casares.

 

El diario de esta amistad tiene una frase inicial recurrente en el libro: “Come en casa Borges” –frase que tal vez hubiese debido ser el título natural del mamotreto–. Y la noticia, difundida el martes pasado en la red social Twitter, es el lanzamiento de una página web llamada comeencasaborges.org. Allí se puede consultar por palabras claves sobre el contenido de esas 1.700 páginas inhallables, es decir, al tipear, por ejemplo, “Wilcock” en la ventana de búsqueda se despliegan todas las citas, cronológicamente, donde aparece ese nombre.

 

La novedad produjo un reguero de entusiasmo entre lectores. Según Germán Gallo, creador de este buscador, la publicación en Twitter llegó a más de 100 mil vistas, 270 RT y 890 “me gusta”. Mientras a la web accedieron 5 mil personas que generaron 42 mil interacciones, donde la sesión de consulta promedia los cuatro minutos.

 

El top cinco de palabras más buscadas es: 1) Perón, 2) Amor, 3) Kodama, 4) Cortázar y 5) Sabato. Sobre la palabra clave, en primer lugar se puede inferir que la cultura argentina sigue atrapada en el paradigma “civilización o barbarie”.

 

La otra noticia, que da luz fantástica al ideario de Borges, es la intervención de inteligencia artificial en este motor de búsqueda. PERFIL dialogó con Germán Gallo al respecto.

 

—¿Cómo surgió la idea de hacer “comencasaborges”? ¿Qué viste en la ausencia del libro más allá de la inquietud del lector?, ¿qué proyectaste en esto?

 

—Surgió medio por una motivación triple. Me interesan los productos digitales, el fenómeno de la inteligencia artificial (por sus implicancias filosóficas y en el mundo del trabajo), y la literatura, en particular la de Borges. No soy especialista en estas tres cosas ni sé programar. No obstante, siempre me dio mucha curiosidad el Borges más tardío, el personaje público, sus entrevistas y conferencias. Y en el Borges de Bioy intuí que cruzaba un poco a todos, del más literario al más reflexivo, y una capa más: la del Borges privado, menos conocida, pero germen del resto. Entonces, después de buscar mucho el diario de Bioy y encontrarlo en formato pirata, me la pasé leyéndolo por la noche. Y lo enlacé con el proyecto de un amigo coleccionista de libros de Harry Potter, que había armado un motor de búsqueda donde podía rastrear en todos los libros lo que sea. Y ese fue el germen de la idea.

 

—¿Cómo interviene la inteligencia artificial en el diseño de la página web? ¿En qué fases de la misma interviene?

 

—Consideré que el diario de Bioy estaba mucho menos explorado, siendo difícil de abordar por la inconsistencia que tiene (no todo es interesante, ni hay un nexo entre las cosas, etc.). Y encontré dos desafíos técnicos importantes y ninguna habilidad: el primero es que el libro pirata estaba completamente desestructurado y un motor de búsqueda no funciona sobre algo así. El segundo es que no tenía la menor idea de cómo hacer un buscador en una web y que funcione de verdad. Ahí entra la inteligencia artificial, que me acompañó en todo el proceso, básicamente programando por mí. Fue mucho menos mágico de lo esperado y bastante arduo. Lo primero fue estructurar el diario, lograr un código que identifique bien los años, de esa manera logré que el libro esté en una base de datos ordenada. Y luego fue el motor de búsqueda y la forma en la que se muestran y comparten los resultados. Por último necesitaba un logo, y eso se lo pedí a otra inteligencia artificial, a la que tuve que mostrarle algunas fotos de Borges para que logre una ilustración parecida a él (creo que se intuye que es Borges en el resultado final, pero tampoco es tan preciso, ¿no?). El resto del diseño es lo único que hice sin ayuda de inteligencia artificial. Todo este proceso me llevó unos diez días. Básicamente, la inteligencia artificial me permitió poner en práctica una idea que no hubiera tenido otra manera de realizar.

 

—¿Te asesoraste legalmente antes de lanzar la web?

 

—Dudé de los aspectos legales. La decisión que tomé fue un poco la de “pedir perdón y no permiso”. Tengo la mirada de “si me escribe la editorial para decirme que lo baje, lo considero todo un éxito”. Tomé algunos recaudos que, creo, me protegen: el libro no está para descargar de ninguna manera, y yo no gano ni un centavo con esto (de hecho tuve que pagar servidores y cosas para que funcione). Que sea “.org” es también manifestación de eso, como difusión educativa, y dejar claro que no hay ningún interés comercial de mi parte. Honestamente, no quiero molestar ni perjudicar a nadie. Creo que es una herramienta útil y divertida, con potencial para ser mejorada, tengo varias ideas de hacia dónde llevarla.

 

Ir a Borges Come en Casa:

https://comeencasaborges.org/

 

Fuente: Perfil

https://www.perfil.com/noticias/columnistas/gracias-a-la-inteligencia-artificial-el-borges-de-bioy-vuelve-a-estar-disponible-en-la-web.phtml

 

miércoles, 26 de abril de 2023

Paisaje sonoro inspirado en "Tlön, Uqbar, Orbis Tertius" de Jorge Luis Borges


 

FIL Guadalajara

 

FIL Niños y Radio Universidad de Guadalajara te invitan a explorar las tierras imaginarias del realismo mágico a través de paisajes sonoros.

 

Fuente: You Tube

https://www.youtube.com/watch?v=PZTjF2ZkHV0

El texto inédito de Borges que podría salir a la luz como parte de la herencia de María Kodama

 

En medio del proceso sucesorio, el mundo podría sorprenderse ante el hallazgo de algunos escritor del reconocido artista argentino. Un guión cinematográfico sobre Venecia es uno de los "candidatos" a aparecer.

 

La muerte de María Kodama, la albacea del escritor Jorge Luis Borges, generó no sólo una preocupación por el destino del legado material y literario del prestigioso autor, sino que también abre la posibilidad de que se den a conocer textos inéditos del autor de "El Aleph".

 

La escritora y gestora cultural, fallecida el pasado 26 de marzo, se destacó como una celosa guardiana de los bienes y los derechos de las obras del prolífico escritor, así como también conservó hasta el día de su muerte gran cantidad de textos escritos o dictados por su difunto marido.

 

En medio de toda esa documentación, que se conserva en el departamento de Rodríguez Peña 1236 y en la Fundación Borges y que será objeto de un inventario en el proceso sucesorio, podría hallarse un texto inédito y uno de los últimos materiales en los que trabajó Borges.

 

Se trata de un guión cinematográfico incompleto sobre la salvación de Venecia, la ciudad de la costa este italiana afamada por sus canales, gondoliere y su lento pero constante hundimiento.

 

En abril de 1986, es decir dos meses antes de su muerte, el escritor había comentado de su proyecto a la agencia de noticias española EFE, mientras se encontraba en la ciudad suiza de Ginebra.

 

Según el cable publicado en aquella ocasión, Borges había comenzado con la elaboración del guión cinematográfico en marzo de ese año, después de participar en un seminario sobre literatura celebrado en Italia en noviembre de 1985 y de haber viajado a la Argentina.

 

La muerte del escritor, producida el 14 de junio de 1986, dejó el texto a medio camino, por lo que no pudo siquiera sumarse al listado de los guiones que anteriormente había escrito junto a su amigo Adolfo Bioy Casares: Invasión; Les autres; Los orilleros; y El paraíso de los creyentes (los dos primeros llegaron al cine de la mano del director argentino Hugo Santiago Muchnik, mientras que los restantes fueron publicados de manera conjunta en formato de libro).

 

Pese a no haber llegado al punto final, la esperanza de que esa idea continuara su vida en la pantalla nunca se había dado por perdida por parte de Kodama.

 

La albacea del escritor incluso fantaseaba con que la cineasta británica Sally Potter fuera la encargada de dirigir la película: así lo contó a EFE en 1999 durante una serie de eventos en Tokio con motivo del centenario del natalicio de Borges.

 

En aquellas declaraciones a la agencia de noticias española, la viuda del escritor había remarcado que se trataba de la única obra que permanecía inédita.

 

Dos años antes, el 7 de abril de 1997, Kodama registró ese guión en la Dirección Nacional de Derechos de Autor (DNDA) como "obra inédita": el título con el que figura anotado en el organismo es "Venecia debe ser salvada".

 

Al respecto, el doctor en Letras Lucas Adur explicó que el guión sobre Venecia "es un texto que Borges había empezado a escribir y se lo dictó a Kodama", ya que por su ceguera no redactaba su obra desde mediados de la década de 1950.

 

"No está terminado. Kodama pensaba usarlo para hacer una película", agregó el investigador asistente en el CONICET y vocal de la Fundación Borges.

 

De acuerdo a Adur, el guión se habría originado ante un pedido de activistas que impulsaban los esfuerzos por salvar a la ciudad italiana y todos sus tesoros artísticos: tal vez se haya tratado de miembros de "Save Venice", una organización estadounidense sin fines de lucro creada en 1971 y dedicada a preservar el legado de Venecia.

 

El también director del grupo de investigación "Escrituras de dios. Borges y las religiones", de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, barajó que "podría haber algunos otros textos inéditos" del escritor, que podrían no estar terminados y por esa razón no conocieron la luz.

 

"Todo lo que se encuentre van a ser textos escritos por otra mano", aclaró Adur, haciendo alusión a que Borges pasó las últimas décadas de vida y de trabajo dictándole a Kodama y a otras personas sus obras a causa de la ceguera que le impedía escribir.

 

En ese eventual caso, para determinar si se trata de un Borges auténtico el investigador indicó que habría que ver si esos textos están firmados o no y/o analizar si el formato y el estilo coinciden con las características que el escritor solía imprimirle a cada una de sus obras.

 

"La aparición de escritos inéditos de nuestro gran escritor es siempre una sorpresa y un acontecimiento. Sin embargo, no es imposible que estos hallazgos ocurran", afirmó Adur, quien recordó que en noviembre de 2020 salió a la luz un texto dictado por Borges a Kodama en el que el autor relataba parte de la historia real de un desertor fusilado por orden de su abuelo, el coronel Francisco Borges, en 1871, y el "vago sentimiento de culpa" que lo ataba a ese muerto.

( Pablo Tallón / NA)

 

Fuente: Sud Oeste B.A

https://www.sudoesteba.com/2023-04-23/el-texto-inedito-de-borges-que-podria-salir-a-la-luz-como-parte-de-la-herencia-de-maria-kodama-5523/

Publican 'Borges babilónico', una enciclopedia sobre la obra del escritor

 

Fuente: You Tube

https://www.youtube.com/watch?v=EuTNiT-e_-w

domingo, 23 de abril de 2023

Cien años de Fervor de Buenos Aires

 

El primer libro de Borges, que fue base e inspiración de sus trabajos posteriores, cumple un siglo de existencia.

Por Fernando García Ramírez

23 febrero 2023

 

Terminada la Primera Guerra Mundial, que pasó en Suiza con su familia, Jorge Luis Borges llegó en 1919, a los veinte años, a España, donde conoció a los jóvenes poetas ultraístas. En Madrid se volvió asiduo de la tertulia de Ramón Gómez de la Serna. Pocos años después, en 1924, el gran maestro de la greguería escribe al recibir el primer libro de poemas del joven argentino: “Todo este libro, escrito … con una dignidad y un aplomo que me han hecho quitarme el sombrero ante Borges con este saludo hasta los pies”.

 

El libro ante el cual Gómez de la Serna se descubre es Fervor de Buenos Aires, publicado por la Imprenta Serantes, con dibujo en la cubierta de Norah Borges, en 1923, hace cien años. Random House está por publicar una edición conmemorativa y un par de editoriales argentinas preparan sendos libros de ensayos para celebrar el centenario de este libro juvenil y nostálgico, lírico y metafísico, urbano de las orillas, obligadamente moderno.

 

Borges era muy tímido como para llevar su libro a una editorial. Su padre pagó el costo de la edición (un tiraje de 300 ejemplares). En 1923 Borges “parte nuevamente para Europa, y deja, para ser publicado en la revista Nosotros (en la cual colaboraba), un libro de poemas” (Jenny Barros, Borges, la palabra y el amor). Ese libro era Fervor de Buenos Aires.

 

No fue su primer libro. Antes escribiría dos que nunca vieron la luz. Ritmos rojos, en el que el poeta exalta la Revolución soviética, y Los naipes del tahúr, cuentos al estilo del novelista Pío Baroja” (José Emilio Pacheco, Jorge Luis Borges).

 

En 1920 publicó Borges su primer poema, “Himno del mar”, en versículos a la manera de Whitman. Los poemas que contiene Fervor de Buenos Aires los escribió entre 1921 y 22. Sus elegías sobre el Buenos Aires perdido no son las de un joven poeta localista, sino las de un poeta que había pasado sus años formativos en Suiza, en contacto con la vanguardia expresionista, y en España, donde estableció fuertes vínculos con el ultraísmo. Le pesó a Borges el regreso a su patria. A Jacobo Sureda, joven poeta mallorquín, “le manifiesta su desencanto de regresar a América –donde todo le parece flojo y marchito– y su deseo de volver cuanto antes al viejo continente” (M.R. Barnatán, Borges, biografía total).

 

Regresó Borges a Buenos Aires en 1921. Difundió el ultraísmo en la revista Nosotros. Con varios amigos fundó la revista mural Prisma. Con Macedonio Fernández y otros, la revista Proa. Pero sobre todo redescubrió su ciudad. Buenos Aires era en ese entonces una metrópoli en pleno auge. Argentina destacaba como el mayor exportador de cereales del mundo. La capital se iba llenando de automóviles y de rascacielos. Borges no quería ser un autor que siguiera la moda, como el mexicano Maples Arce, que celebraba los vehículos de la modernidad. Quería separarse del modernismo y sus engolamientos, y del ultraísmo (solo un poema de Fervor de Buenos Aires delata ese acento) de su generación. Quería encontrar sus propios temas y su propia voz. Borges “cuando regresa a la Argentina… abre esa pregunta (que nunca cierra) sobre cómo es posible escribir literatura en este país periférico, con una población de origen inmigratorio, establecida en una ciudad litoral” (Beatriz Sarlo, Borges, un escritor de las orillas).

 

Borges encontraría entonces su tono: de nostalgia por el Buenos Aires de sus padres, el de finales del siglo XIX; un Buenos Aires que no vivió, de nostalgia idealizada por unas calles que antes estaban ubicadas en el centro y que poco a poco, con el crecimiento de la ciudad, se fueron quedando en los márgenes, en “las orillas”, como señala con agudeza Beatriz Sarlo. Borges encuentra sus temas en las casas bajas, con patio y con aljibe, en las calles de los suburbios, en los arrabales que lindaban con el campo. En esos poemas no hay personajes, hay paisaje urbano, o mejor dicho, hay un solo personaje, un caminante de las orillas, un flaneur que se pasea por los barrios viejos, un joven poeta que recupera las imágenes de la ciudad que fue y la transforma en meditaciones filosóficas sobre el tiempo y la inmortalidad, versos en los que resuenan Berkeley y Schopenhauer.

 

Borges recupera esas imágenes del pasado de una ciudad en plena transformación. El modelo de su libro fue Die Nordsee de Heinrich Heine. Los poemas de Fervor de Buenos Aires hablan de ocasos y crepúsculos. Sin embargo, son poemas donde abunda la luminosidad, tal vez como respuesta vital a la ceguera de su padre y a sus propios problemas de la vista. Fervor de Buenos Aires puede leerse, también, “en el plano ideológico, como una reacción frente a la realidad argentina de ese momento, en la que el concepto de ciudad resulta problemático a causa de las rápidas transformaciones ocurridas en ésta” (Rafael Olea Franco, El otro Borges. El primer Borges).

 

En un tiempo en que su país cambiaba vertiginosamente, Borges recurre a los barrios viejos de las orillas. Cuando los poetas ultraístas de su generación celebraban la aceleración de lo nuevo, Borges recurre a un tono nostálgico de meditación metafísica. Cuando el Buenos Aires de sus mayores iba entrando en el ocaso, Borges brinda una nueva luz a las casas bajas, a los patios, a las plazas vacías, al cementerio donde reposan sus antepasados, a las calles que se alargan y se pierden en el poniente. 

 

Borges publica Fervor de Buenos Aires a los 24 años, quizá nunca saldría de este libro. “Pienso que nunca me he alejado mucho de este libro; siento que mis trabajos sólo han sido desarrollo de los temas que en él toqué por primera vez; siento que toda mi vida ha transcurrido volviendo a ese único libro” (Jorge Luis Borges, “Ensayo autobiográfico”).

 

Fervor de Buenos Aires cumple cien años. Ante él no queda sino repetir el gesto de Ramón Gómez de la Serna: quitarse el sombrero con un saludo hasta los pies.

 

Fuente: Letras Libres

https://letraslibres.com/literatura/fernando-garcia-ramirez-siglo-fervor-buenos-aires-borges/